María Beatriz Peláez, un rayo de luz
Antes de convertirse, hace dos años, en la responsable de que la Navidad en Bogotá brillara con luz propia, María Beatriz Peláez era la jefe de comunicaciones de un sello discográfico; luego pasó a ser la encargada de una serie de cuentas en una agencia de publicidad y finalmente terminó participando en la campaña presidencial de Horacio Serpa. Actualmente trabaja como asesora de imagen de la Empresa de Energía de Bogotá y desde que asumió el cargo tiene la complicada labor de conseguir el capital para financiar el alumbrado que decora la mayoría de vías, plazas y parques de la ciudad. El proyecto para este año cuesta 4.000 millones de pesos, pero para María Beatriz no existen cifras inalcanzables. Si no nos cree, dese una vuelta por Bogotá de noche y podrá comprobarlo con sus propios ojos.
Fotografía: Ricardo Pinzón

Christian Dieb, un tipo con Initiative
Desde hace cuatro meses, el futuro de Initiative descansa sobre los hombros de Christian Dieb, un administrador del Cesa, con posgrado de mercadeo en el Cesa y con novia en el Cesa. A esta agencia de medios se le debe la puesta en escena de dos de las campañas publicitarias que este año pegaron más duro: la del Fondo de Prevención Vial (las estrellas grabadas en las calles de Bogotá) y la de un desodorante que tiene la virtud de hacer que una curvilínea mujer se ofrezca a lavar su carro. A sus 29, años Dieb es el encargado de llevar por mejores caminos a Initiative y sus 80 empleados. Una vaca loca que, según él, le tiene embolatadas las vacaciones de fin de año. Lo dice sin disgusto, como si su trabajo fuera más animado que una semana en la famosa playa nudista de la Isla de Lokrum, en Croacia. Al parecer, lo es.
Fotografía: Ricardo Pinzón

Todo lo de María pinta bien
Aunque no lo crea, María Silva está muy cerca del cuarto piso y tiene dos hijos. Ejerció muy poco tiempo la publicidad y explotó su vena artística desde antes de salir del colegio, cuando estudió en el taller de David Manzur. Primero se dedicó a la cerámica decorativa, terreno en el que se hizo conocida en la Feria Artesanal por sus piezas de alegre carácter 'mironiano'. Ahora, retomó la pintura con igual o mayor éxito realizando una obra de increíble vivacidad a partir de una técnica muy original con cera de abejas. Vive en Villa de Leyva, en donde atiende personalmente dos restaurantes deliciosos: El Camaleón (en la Casa Quintero) y La Oliva y la Luna. Si va de paseo a Villa de Leyva, no se prive de ver a esta mujer en vivo y en directo y, de paso, conocer su obra y hacerse a uno de sus cuadros, que quedan súper en cualquier lugar de la casa. Pinta bien María, ¿no?
Fotografía: Margarita Mejía

Ati Quigua, otra política bonita
Su nombre significa Madre de los buenos pensamientos. Es arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta y, aunque afirma que los indígenas no tienen partido sino una misión y una visión, se presentó al Concejo de Bogotá por el Polo Democrático y obtuvo 5.622 votos. El Estatuto Orgánico de Bogotá dice que los concejales deben tener más de 25 años y Ati tiene 23. De todas maneras, se va a posesionar el 4 de enero porque la ley nacional, que debe estar por encima de la ley bogotana, dice que basta con ser mayor de edad. Ya un manu, guía espiritual de su comunidad, le dijo que los blancos eran hermanos menores de los arhuacos y por eso no se dan cuenta de lo importante que una mujer arhuaca, una hermana mayor, los oriente en el Concejo.
Fotografía: Margarita Mejía

Este tipo es la clave
Luis Felipe Piñeros es uno de esos tipos que están en todas partes. Discreto, pero efectivo. Hace siete años trabajaba en Bavaria cuando decidió irse a Illinois a hacer una maestría con énfasis en Mercadeo y Negocios Internacionales. Del grado salió directo para Miami a gerenciar el área de mercadeo de una compañía que comercializaba videos para el mercado latino. Estando en esas, lo nombraron vicepresidente de proyectos de CEO Advisors, una consultora de empresas para asuntos gerenciales, relaciones públicas y de gobierno, lobby, relaciones con los medios de comunicación. y un largo etcétera que gira alrededor de la idea de ayudar a empresarios que quieren entrar al mercado de los Estados Unidos y Centroamérica. Da pasos firmes este bogotano, clave para moverse en el mundo de los negocios de Miami, y al que uno puede descubrir en algún rincón de la página web www.ceoadvisors.us
Fotografía: Carlos Gaviria. Asistente: Hernán Pardo.

Viene un Palo de Agua
A Mauricio Rodríguez y a su banda Palo de Agua les llovieron propuestas. Él salió del colegio hace poco con un proyecto musical al hombro y decidió que quería llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Grabó cualquier cantidad de demos con su banda, que ahora es de nueve músicos, hasta que al fin la cosa reventó, y lo hizo en escasos tres meses. Firmó con EMI Music y grabó su primer disco en los estudios de Audiovisión.
Un canto caribeño es el nombre del trabajo que sale este mes al mercado nacional y que pronto estará lanzándose en Estados Unidos. Mauricio tuvo que salirse de la Academia Cristancho, donde era alumno de composición y guitarra, pero sigue estudiando canto con un profesor cubano y también le está dando al tema de la percusión. Este Palo, sin duda, de verdad tiene madera.
Fotografía: Miguel Lleras

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