Si usted es extranjero y trata de ubicar a los dueños del cachet (caché, gracias al DRAE y a Vinasco) en Colombia, descubrirá que no siempre se parecen a la beautiful people que rodeaba a Kennedy y a Jackie (a duras penas, aquí tenemos Samper y Jacquin). Nuestros jetsetters suelen no codearse con las tradicionales familias europeas o los grandes banqueros de Estados Unidos; cuando mucho se ganan un puesto a codazo limpio en las fiestas para que los fotógrafos de las páginas sociales no los ignoren. Tan lánguida nuestra “crema”, que debió refundarla un delfín político, Felipe López, el día en que dio vida a una revista precisamente llamada Jet-Set que, en últimas, es una notaría quincenal que certifica quién sí y quién no es miembro del club. Las páginas sociales de Jet-Set, Caras y Cromos (y las muy cotizadas de Semana) son una excelente manera de saber quién pertenece a la high locombiana; representación en papel de una noche de trago gratis y pasabocas baratos, y se hacen para inflar los egos de una élite de caricatura que se toma muy en serio al verse en esas páginas donde, literalmente, la alcurnia es de papel. Ahí van unas reglas generales que ayudan a saber quién es parte de nuestro selecto inmundillo:

Cualquiera que aparezca en una foto de sociales al lado de Vicente Casas (tipo con pinta de estudiante aplicado y cara de saudade, incluso cuando sonríe). Más, si la foto se tomó en un torneo de golf o polo, y la gente usa polos de tonos pastel.

Quien aparezca en la banda doble página de cumpleaños de la revista Jet-Set o que intrigue para que le publiquen (en la sección Egoteca) la foto del día en que conoció a Arnold Schwaziesavaina.

Toda periodista o modelo-periodista que clasifique para la portada de la revista Caras (ayuda si uno trabaja en RCN y se va a casar o divorciar… o a casar sabiendo que se va a divorciar).

Alguien al que le publiquen fotos del día en que fue anfitrión de un rey varado —de esos que linchan si vuelven a poner un pie en tierra de sus ancestros— o de una hija de Chaplin con cara de guayabo terciario. Es más evidente el jetsetazgo si el crédito de las fotos dice “archivo particular” o las suministró un Mattos.

Aquel que pueda demostrar que ha salido cinco veces en una foto al lado de Poncho Rentería, cuatro con Jean-Claude Bessudo (sin el disfraz de gentilhombre), tres con María Fernanda Valencia, dos con Olga Duque de Ospina o una con la primera dama (siempre y cuando en el pie de foto no se lea algo del estilo “doña María Clemencia Rodríguez de Santos y una invitada”).

Una actriz a la que TV y Novelas le titule con una frase del estilo “Los hombres colombianos no me dan la talla”. Aplica también para los actores que, en páginas de SoHo (edición mujeres), muestren el pene en semierección mientras torean o agitan unas alas del tamaño de las orejas de Plinio.

La mujer que logre foto al lado de la infanta Doña Elena, de paso por Colombia, aunque la jetsetera se vea menos agraciada que la infanta o que una nieta joyera de Abdón.

Las señoras, por avejentadas que estén, cuyos nombres nunca se reproduzcan completos, al estilo de las adolescentes: Ceci (Arango), Vivi (Barguil), Merce (de Carrizosa), Mimi (Bilbao)…

El elenco íntegro de la portada del libro El club de los lagartos (mejor si se usa el uniforme de la Banda de Corazones Solitarios del Sargento Samper).

Maurizio (con zeta) Mancini, pasado de kilos y de hembras.

Todas “las Bernal” (nadie de apellido Bernal podría tener el estilo necesario para ser parte del jet set, excepto “las Bernal”… todas, incluso la que exhibe un ‘oscuro’ albornoz).

Los que asistan a la frijolada donde doña Olga, obvio, siempre y cuando en los registros de fotos no aparezcan junto a Rodrigo Obregón, ese actor al que nadie recuerda actuando.

Damas que, a falta de Alfonso López Michelsen, rodeen a Alfonso López Caballero en los cocteles.

Lolo, Lalo, Lulú, Lariza y Lilly.

La gente que va a “eventos”, esas fiestas de balso donde regalan trago para que los invitados hagan free press parándose a charlar frente a paredes con logos comerciales.

Próxima entrega del cursillo de jet set para extranjeros: Diferencias entre jet set y farándula * Marlon Becerra: ¿ni farándula ni jet set? * Quién es quién en un cumpleaños de Efromovich * Fiesta blanca de Jet-Set vs. Fiesta de Caras en Cartagena * Diego Fajardo: “Mi mejor entrevista, con don Julio Mario” y primera fila en el concierto de Andrea Bocelli.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.