1. Prometer que alguien será castigado “con todo el peso de la ley”… cuando todos sabemos que aquí la ley es más liviana que una pluma.
  2. Las tomas de traseros y pies con que “visten” en los noticieros de televisión los informes sobre delitos o prácticas sexuales.
  3. Nuestros guerrilleros, todos pasados de peso, rozagantes, toma trago y rumberos.
  4. Decir que un equipo de fútbol tiene jerarquía.
  5. Dejar que Maduro nos trate como el papel higiénico que en su país es tan escaso.
  6. Todas las crónicas periodísticas que en su primer párrafo usan frases tipo “ese día cuando se despertó, Fulanito no imaginaba que…”.
  7. Los columnistas que se llevan el dedo a la boca para la foto que acompaña a sus textos.
  8. Que las empanadas ya no tengan carne.
  9. Las vírgenes que lloran, sudan y sangran desde un óleo.
  10. La manera en que digerimos toda estadística, medición o estudio donde se afirme que han bajado los niveles de inseguridad en las ciudades.
  11. La “creatividad” de los comerciales de té helado.
  12. Perseguir al mesero que reparte trago en un coctel.
  13. Trinar en mayúscula sostenida.
  14. Pronunciar “suidad” cuando se quiere decir “ciudad”.
  15. Usar aceite de cocina en vez de silicona.
  16. No saber si se dice “halar” o “jalar”.
  17. Usar la palabra “tema” para referirse a cualquier tema.
  18. Vender lechona light, baja en grasa.
  19. Que a los reguetoneros les dé pena lo que hacen y se presenten como artistas de música urbana.
  20. Seguir jodiendo a Hernández Bonett con Refisal.
  21. Pagar un estudio para el metro de Bogotá.
  22. Seguir creyendo en los mensajes de texto que dicen que uno se acaba de ganar un carro con una emisora o un canal de televisión.
  23. Las corbatas de lana (sobre todo si son de rayas horizontales).
  24. Estar preocupados porque nuestros hospitales no están preparados para el ébola, cuando en realidad no están preparados para nada. 
  25. Creer que pueda administrar una ciudad el gerente de un canal que se caracterizó por gastar sin responder por las utilidades o el capital.
  26. Usar tanga con sobrepeso.
  27. Sazonar nuestras conversaciones con palabras en inglés.
  28. Todos los anuncios creativos, vía calcomanía, en los que se invita a los usuarios de los baños públicos a comportarse como si el baño estuviera en su casa o a apuntar el chorro de los orines.
  29. Tener miedo de decir palabras como “culo” y “tetas”.
  30. Llevarse el jabón de manos del hotel y, al regreso, ponerlo en el baño auxiliar de la casa.

@gusgomez1701

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