Cuando sea grande, Dago García va a sacar El paseo XXII, misión a Marte, porque para esa época viajar a otro planeta será como ir a Melgar. Para entonces espero que ya no existan Los Simpson, que cada temporada están peor, también que los hipsters se hayan quitado el bigote y que Instagram ya no sea popular, a ver si dejan de tomarle foto al plato que se van a comer.

Cuando sea grande, matar a Chespirito y a Fidel Castro una vez al mes será tradición todavía, los Stones estarán tocando y Cerati seguirá conectado. La gente seguirá indignándose por Twitter porque es más fácil protestar desde el sofá que desde la calle.

Cuando seamos grandes, en Bogotá se seguirá cobrando el metro cuadrado como si esto fuera Nueva York, y los restaurantes facturarán la comida como si estuviéramos en París, así no tengamos metro porque todavía estarán en los estudios preliminares para la primera línea. Andrés López y Sábados felices seguirán siendo la vara que mide el humor de los colombianos, y Facebook será una página porno.

Espero que cuando sea grande todavía se me pare sin viagra y que hayan encontrado la cura del cáncer (una pastilla y sale). Para amargue de los taxistas, habrá billetes de 100.000 pesos y ya nada, ni siquiera un paquete de Chitos, se podrá comprar con 1000. 

Capriles seguirá peleando por las elecciones que le robaron en Venezuela y acá recolectaremos firmas para revocar el mandato del alcalde de turno, porque no habremos aprendido a votar. El hijo de Pastrana será presidente, luego el hijo de Santos (el que sale con hembras) y luego el otro (el que fue al Ejército). Mientras tanto Santos, Juan Manuel, seguirá luchando con Íngrid Betancourt y Piedad Córdoba por ser el primer Nobel de la Paz colombiano. Cuando sea grande, no voy ni a sembrar un árbol ni a escribir un libro ni a tener un hijo. Tendré 50 años y jugaré FIFA 25 en Playstation 7.

Seremos grandes y se la seguiremos montando a los de Millonarios por el 8-0 contra el Real Madrid. Para esa época, el equipo habrá vuelto a España y el Barcelona les habrá metido diez. También harán una novela sobre el caso Luis Andrés Colmenares, con Julián Román en el papel protagónico.

Quienes tengan productos Apple serán unos parias (peor que tener hoy Blackberry) y lo play será comprar todo Huawei. Como China va a ser la potencia mundial, los bobolitros de Open English harán comerciales de Open Chinese, y el mundo los seguirá celebrando.

Ojalá que cuando sea grande dejen de decir “Paz en su tumba”, “Faltaron los cinco centavitos para el peso”, “La inexorable ley del ex”, “Que sea lo que Dios quiera”, pero, sobre todo, que nadie vuelva a pronunciar la funesta “Por eso es que estamos como estamos”, que se aplica para todo. La verdad es que por todo y por nada es que estamos como estamos.

En el futuro habrá conmemoraciones especiales para todo, más que días en el calendario. A las fechas incomprensibles que ya celebramos hoy, como el Día de la Felicidad, de la Diversión en el Trabajo, del Beso, de la Maceta, de la Lealtad, de la Toalla, de Llevar el perro al trabajo y de la Reducción de gastos militares, se le sumarán el Día del Bobo Hijueputa y el del Por qué no se van todos a la mierda. Muchas gracias.

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