Los protagonistas

del experimento

Nuestro conejillo de Indias: Adrián Atehortúa, periodista de SoHo, de 22 años de edad, 1,68 de estaura y 62 kilos de peso. Se debe tener en cuenta que los valores pueden cambiar según las características físicas de la persona, lo que haya comido y su nivel de cansancio.

Todas las pruebas fueron realizadas con el acompañamiento del patrullero de tránsito Jhonny Gil, quien se encargó de manipular el alcosensor en todo momento.

Alcosensor RBT IV, el dispositivo que se emplea en los retenes de la policía.

Carmen alcoholímetro personal. Resultado en unidades de miligramos por cada 100 mililitros de sangre y porcentaje del nivel de alcohol en la sangre (BAC por su sigla en inglés), por si acaso usted ya compró uno o está en plan de hacerlo.

Cada prueba se hizo en un día y antes de ingerir cualquier producto, el alcoholímetro debía marcar cero.

comprobación de mitos urbanos

Listerine enjuague bucal (22,7 % Alc. Vol.)

Cantidad: buche de 20 mililitros durante 30 segundos.

Qué pasó: apenas hizo el buche, marcó más de lo permitido (3,08 mg) en el alcoholímetro profesional. A los 5 minutos ya estaba en un nivel que no da multa (0,09 mg).

Gotas homeopáticas de esencias florales “Rescate” (Botella de 30 mililitros con 20 % de brandy)

Cantidad: ocho gotas.

Qué pasó: solo marcó 0,14 mg en el alcoholímetro policial, un número por el que nunca será multado.

Lomo al vino de la Cuisine Suisse

Cantidad: una porción personal (tres medallones

de lomo).

Qué pasó: también marcó, pero solo 0,06 mg, un valor insignificante para los policías que buscan borrachos.

Fondue de queso de la Cuisine Suisse

Cantidad: una porción personal bastante

generosa.

Qué pasó: nada. Los dos alcoholímetros marcaron cero desde la primera prueba.

Torta de navidad de brandy y vino

de Cascabel

Cantidad: una porción personal grande.

Qué pasó: puede comerse toda la torta que quiera: los alcoholímetros no detectaron ni un grado de alcohol.

Helado de ron con pasas

de Crepes & Waffles

Cantidad: dos bolas.

Qué pasó: otro mito urbano: el helado de ron con pasas no afecta el nivel de alcohol en una persona.

Tenga en cuenta que

Si a usted lo paran, primero le hacen una prueba de aliento en un alcoholímetro básico. Si esta sale positiva, proceden al Alcosensor, el único avalado para hacer pruebas profesionales.

El alcoholímetro profesional es importado de Estados Unidos y lo calibran cada tres meses. El que usted compra en la droguería es de pilas. Saque sus propias conclusiones.

El alcoholímetro mide la cantidad de miligramos de etanol en 100 mililitros de sangre.

El Alcosensor imprime un recibo con el resultado de la prueba, sus datos personales y los del policía. Esta es la única garantía para hacer el comparendo o llevárselo a la cárcel.

Los resultados de la prueba son relativos al índice de masa corporal y a los hábitos de salud de cada persona.

No sea ignorante: si sopla varias veces, los resultados no se acumulan. Antes de cada prueba, el policía cambia la boquilla y reinicia el sistema del alcoholímetro.

Si usted no ha ingerido licor y su prueba sale positiva (debido a un enjuage bucal u otros productos), tiene 15 minutos de gracia para que le vuelvan a realizar la prueba.

A nuestro patrullero Gil le han tocado todo tipo de conductores: los que comen tomate o pan, los que se toman su propia orina y los que chupan monedas. Aquí le aconsejamos que no lo haga; de todas maneras, si ha ingerido licor, la prueba saldrá positiva.

En promedio, el cuerpo elimina 0,15 mg de etanol por cada hora después de tomarse el último trago (nuestro conejillo de Indias eliminó en promedio 0,24 mg por hora).

Si a usted lo para la policía de tránsito, no ponga problema: sople. Si se niega a hacerse la prueba, se presume el mayor grado de alcoholemia y lo sancionan con una multa de $29.567.999.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

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