La postal es conocida. Marilyn Monroe durante la filmación de La comezón del séptimo año, parada sobre uno de los respiraderos del metro de Nueva York, luchando contra una falda que amenazaba con salir volando. Quisimos repetir el momento pero a nuestra manera y no con el único fin de ver la ropa interior de una mujer; sí el principal, pero no el único. La idea era probar el poder de tres ventiladores y ver al final cuál levantaba la falda a mayor altura.

Subimos a tres modelos a una butaca del mismo tamaño, de manera que su ropa interior quedara a dos metros del suelo, acomodamos los ventiladores a un metro de su ropa interior y los dejamos prendidos con toda su fuerza durante diez segundos. Estos fueron los resultados.

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