Nota: antes de hacer el experimento, fueron consultados varios expertos. La intoxicación puede variar según la persona, la fruta y el licor ingerido. Así que por favor no intenten hacer estas burradas en casa.

Quizás el mito más famoso alrededor del trago sea el que dice que tomarlo después de haber comido patilla es un veneno. Me comí media patilla (no por miedo, ojo, sino por física llenura) para retomar después mis amores con el pájaro de la botella de aguardiente. Media botella, y nada. Botella entera, y sin señales de intoxicación, pero sí de borrachera in extremis. Terminé dormido, con la botella vacía en el suelo y sin ninguna muestra de euforia. Nada. Qué jartera. Si están leyendo esto, no necesito decir que sobreviví.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.