1. La palabra aguardiente viene del vocablo latino aqua ardens. Sí: antes de ser considerado un licor era un remedio catalogado como “agua de vida”, pues varios médicos afirmaban que esta ‘medicina’ traía alegría y hacía olvidar el dolor; usted dirá si tenían razón… (Los 10 mejores whiskies de Colombia)

2. Dice la leyenda que la expresión “tomar las onces” viene de la costumbre de los viejos bogotanos de mediados del siglo XX de reunirse a tomar aguardiente. Supuestamente le pusieron así por las once letras que tiene la palabra. Cuente y verá: a-g-u-a-r-d-i-e-n-t-e.

3. Colombia se llevó el año pasado el récord Guinness de la mayor cata de aguardiente anisado de la historia: con 257 personas que probaron cinco tipos de aguardiente bastó para romper la marca. El distinguido evento parecía una fiesta de fin de año en cualquier pueblo colombiano.

4. Ha inspirado muchas canciones; desde boleros y trovas paisas hasta vallenatos y joropos. Le refrescamos la memoria con nuestro top 3 de himnos anisados: 1. Vivo tomando aguardiente, del llanero Armando Martínez; 2. El aguardientero, de la leyenda viva del vallenato Alfredo Gutiérrez; 3. Aguardiente pa’l chofer, un clasicazo popular de Joaquín Bedoya. (¿Cuánto lo engorda el trago que más le gusta?)

5. La receta del aguardiente incluye jugo de caña, agua, alcohol y anís estrellado. La caña de azúcar es una herencia árabe traída por los españoles. Si quiere descrestar cuando esté bebiendo, cuente que el responsable de ‘importarla’ a América fue el mismísimo Cristóbal Colón.

6. Se calcula que los colombianos nos bebemos la bobadita de ¡87 millones de litros de guaro al año!

7. En los últimos 20 años, el porcentaje de alcohol en el aguardiente ha bajado de 40 grados hasta alcanzar los 24 en algunos guarilaques sin azúcar o light. El promedio general es de 28 grados.

8. El guaro se produce en 15 departamentos: Meta, Norte de Santander, Caquetá, Chocó, Putumayo, Nariño, Huila, Valle del Cauca, Antioquia, Cundinamarca, Caldas, Tolima, Cauca, Bolívar y Boyacá. Y, lo mejor: ningún aguardiente se parece ni al del departamento vecino. (Todo lo que quiso saber del trago y nunca se atrevió a preguntar)

9. Al otro lado del charco también fabrican aguardiente, aunque no es exactamente el mismo que bebemos los colombianos. Tres ejemplos, para que nos crea: el aguardiente de Rusia se llama kummel; el de Hungría, palinka; el de Turquía, raki.

10. Tiene decenas de apodos, eso seguro ya lo sabía; pero fijo no conocía todos estos: chorro, gota, nectorade, diésel, salvavidas, transparentito, embellecedor, tresparrandas, malacaroso, amarguito, photoshop líquido…

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.