Qué es: su nombre y su carta dejan claro que este es un sitio para los amantes de la carne. La decoración lo ratifica: vacas y lámparas que evocan las botellas de leche antiguas, y paredes de madera pesada, como una taberna del oeste, pero con un toque minimalista (sobre todo en el segundo piso). Los platos son sencillos pero de muy buena calidad. Un lugar que va al grano: de pocas pretensiones, pero de altos estándares y precios.
La comida: parrilla argentina. Los ingredientes son frescos y la técnica sencilla pero bien ejecutada. Sin embargo, la sección de tapas quiebra con la coherencia del concepto, pues se encuentran platos como croquetas de risotto y eggroll de vegetales. En esta misma sección resulta excesivo cobrar $17.000 por el plátano mignon, que consiste en dos maduros con tocineta y queso derretido.
El parrillero: Marcial Ordóñez lleva más de 30 años trabajando en parrillas, como la de la Estancia Chica. Dice que hacer buena carne no es cuestión de las herramientas, sino de experiencia. Las marcas que deja la parrilla sobre la carne y la perfección del término con la que entrega cada corte son la firma que él deja en los platos.
Tenga en cuenta: el local se ahúma con la parrilla, de manera que es recomendable no ir antes de algún evento importante para no llegar oliendo a asado. No sobra añadir que la sutil niebla es uno de los mayores encantos del sitio.
Un plan: cualquiera que implique un buen pedazo de carne y la disposición para pagar por este. Le sugerimos que se incline por los cortes argentinos.
Un punto menos: la carta de vinos podría ser mejor: hay nueve tintos, uno blanco y uno rosé. También hay que destacar que el precio de las otras bebidas es demasiado elevado. Para que sé dé una idea, un jugo natural le costará $9900.
Un recomendado: el ojo de bife importado ($49.000). Pídalo término azul, es decir ¼, pero no se asuste, pues si hay algo que aquí saben muy bien es entregarle su carne en el término que usted la pida. El sabor es tan perfecto que sobran todos los aderezos.
Cómo le fue a SoHo: pedimos dos entradas: chinchulines y mollejas, ambos estaban buenísimos, aunque por temas personales preferimos los chinchulines más crocantes. De plato fuerte comimos ojo de bife importado, la mitad término azul y la otra medio. Llegaron perfectos. El sabor de la carne era tan bueno que sobraron el chimichurri y los demás condimentos. Como acompañamiento pedimos la ensalada, que estaba fresca y tenía un toque de vinagreta, perfecta para cortar el exceso de grasa.
Aliste la billetera: entradas desde $11.000 hasta $17.600 y platos fuertes desde $25.000 hasta $70.000.
EL BUTCHER
Dirección: Cl. 69A n.° 5–60.
Teléfono: 2101294
Domicilios: no
Take out:
Acceso silla de ruedas: sí, se puede pedir que instalen una rampa
Sillas para niños:
Mesas: 22
Capacidad: 100–120 personas

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

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