1. La maratón de hombres contra caballos

Un día de 1980 un grupo de amigos debatía —después de varias polas— quién era superior: un caballo o un humano. El dueño del bar donde se encontraban los escuchó y les propuso ponerlo a prueba, así nació la Man versus Horse Marathon (maratón de hombres contra caballos). Se lleva a cabo en junio en un pequeño pueblo gales, son 35 kilómetros en los que deben atravesar cultivos, montañas, ríos y páramo. (Los 5 funerales más extraños de la historia)

Durante 25 años, el primer lugar siempre era para un caballo, pero en el 2004 Huw Lobb por fin pudo ganarle al animal y se llevó la bobadita de 25.000 libras esterlinas (unos 93 millones de pesos). Desde entonces solo otra persona ha podido ganarles a los caballos.

  1. La maratón de Médoc

En vez de decidir si tomar agua o Gatorade, los participantes de Le Marathon du Medoc pueden elegir entre vino rojo o blanco. Sí, leyó bien. En esta carrera, en los puntos de hidratación, los corredores pueden probar hasta 23 tipos de vinos diferentes mientras atraviesan 59 viñedos de Burdeos, una región francesa famosa por sus fermentados de uva.

Pero eso no es todo: en vez de recibir bananos o geles energéticos, en los 21 puestos de comida que hay les ofrecen ostras, carne de res, paté de pato, quesos y helado. Como si eso no fuera suficiente, la gran mayoría corre disfrazada y tienen 6 horas y media para llegar a la meta. Tiempo de sobra para tomarse unos buenos vinos, pero también para deshidratarse. (Los récord sexuales más extraños)

  1. Campeonato mundial de la carrera del burro

Cómo si una carrera con cabellos no fuera suficiente, en un pueblo de Colorado (Estados Unidos) se le midieron a hacer una con burros. ¿En qué consiste? En resumidas cuentas, en arrastrar un asno —que debe cargar un equipo de minería de 15 kilos, en honor a los ancestros del pueblo— unos 46 kilómetros hasta la meta.

Eso sí, subirse al lomo del burro o cualquier tipo de maltrato animal descalifica automáticamente al corredor. Todo esto ocurre durante una celebración llamada “burro days” (los días del burro) en la que además hay carreras con llamas, desfiles, concursos, conciertos y mucha comida. (Ya es posible estar en una carrera de Mario Kart)

  1. La competencia de cargar a su esposa

Aquí literalmente tiene que echarse a su esposa al hombro. Esta competencia finlandesa se remonta a una vieja tradición que consistía en nada más y nada menos que robarse a las mujeres de pueblos aledaños. Aunque la carrera no es tan larga —apenas 250 metros— los corredores y sus esposas deben atravesar obstáculos que incluyen agua y tierra.

Ah, y si la deja caer tendrá una penalidad de 15 segundos. ¿Qué se lleva la pareja ganadora? Pues el equivalente a su peso en cerveza. También hay otros premios para el esposo más fuerte, el equipo que tenga el mejor disfraz y a los esposos que más entretengan al público.

Foto: Wife Carrying

  1. El reto de Krispy Kreme

El Krispy Kreme Challenge consiste en correr 8 kilómetros en una hora. Pintaría muy fácil si no fuera porque en el kilómetro 4 cada corredor debe comerse una docena de donas (el equivalente a 2400 calorías) y correr los 4 kilómetros restantes. Lo que empezó como un juego entre amigos, se convirtió en un evento anual en Carolina del Norte (Estados Unidos) para recoger fondos para un hospital infantil y en una tradición casi que obligatoria para los universitarios del estado antes de graduarse. Cada año participan unas 8000 personas y ese día se bajan media tonelada de donas, ¿cómo le quedó el ojo? (Viaje a la meca de los maratonistas)

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.