Color:
café aguapanela terroso, aunque servido in situ presenta un primoroso degradé de colores primarios.

Nariz:
aguarapada, con un lejos (muy lejos) cítrico. Por una razón que ignoro, el alcohol no se siente en nariz. Me recuerda la dulzarrona melosería de una intervención de Roy Barreras.

Boca:
un potente choque dulce que mataría en el acto a un nutrido hormiguero. Las notas de panela, granadina y chica fresita golpean la corteza cerebral sin misericordia, las funciones del parasimpático quedan bloqueadas y el organismo entra en un sopor que activa el sistema simpático llegando al bobalicón.



Conclusión:
solo un país que produce pablos escobares, don bernas o tirofijos puede producir un coctel tan letal. Dice el mito urbano que quien tomara dos de estos cocteles y bajara por la escalera de Chamois sin desnucarse no pagaría la cuenta. Hasta la fecha no se conoce ningún sobreviviente.

Nota:
consulte a su neurólogo de cabecera antes de consumir este coctel, pues puede matar varios millones de neuronas. Para la muestra, vea a la “brillante” generación de los ochenta que hoy nos gobierna.

Nombre: Guaya
País de origen: Colombia
Cudad: Bogotá
Alcohol: inconmensurable
Ingredientes: ron, brandy, whisky, ginebra, triple sec, vodka, tequila, jugo de naranja y granadina
Temperatura de servicio: 14 °C
Fabricante: Chamois
Precio:
no me acuerdo por la juma

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

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