RECORRIDO: NILO   ARMENIA 
KILOMETRAJE: 195 KM
CONSUMO DE GASOLINA: 1 1/2    GALONES  

Amaneció el día 2 de esta gran experiencia. El día comenzó con sus problemitas: me levanté de primero y estuve tratando de conectarme a internet pero no fue posible, así que decidí levantar a Daniel y le dije que nos fuéramos a Girardot a conseguir un sitio  donde pudiéramos mandar estos textos y las cosas del día pasado, y de paso a desayunar algo por ahí.  

A las 8:30 salimos del hotel del Nilo rumbo a Girardot, hay aproximadamente unos 17 Km de recorrido.
Llegamos y muertos del hambre paramos en el restaurante La Carbonara donde pedimos un gran desayuno, ya se lo podrá imaginar!:  caldo de costilla, huevos pericos y  café con leche muy al estilo “girardoteño”.
Casualmente, a 2 cuadras del sitio estaba el concesionario de Honda “Supermotos del Tolima”, así que después del desayuno nos fuimos para allá. Entramos y hablamos con el gerente Cesar Arbeláez, quién nos atendió súper bien. Aprovechamos para hacer las pruebas del simulador y compramos un impermeable ya que el otro nos lo regalaron. Arreglamos algunas cosas de las fotos y los videos y seguimos el camino.  

Salimos hacia El Espinal, la carretera estaba muy buena…todo iba bien hasta que  Daniel decidió parar en el alto de Gualanday y........... Bueno, para qué contar detalles...sólo puedo decir que la confianza ya parece no ser un obstáculo entre los dos, jaja.  

Aprovecho y les cuento de él: es una gran persona, lo conozco hace  unas 48 horas pero nos hemos entendido muy bien. Somos muy distintos, y pues no es fácil echarse un viaje de 14 días con un desconocido, pero a pesar de todo encajamos bien... es un bacán y pues con las motos es todo un berraco.  
 
Sigo con el recorrido: llegamos a Ibagué, pasamos por la casa antigua donde vivió Daniel hace unos años,  y entramos al centro de la ciudad.
Como ya era necesario, hacían faltas las viejas, así que decentemente empezamos a distraer el ojo.... ¡unas mujeres muy bonitas las ibaguereñas! Y pues para qué, pero las motos nos ayudaban a llamar más su atención: algunas pitadas desde la moto y algunas miradas no puede faltar en un recorrido de estos, ¿o no?  

Almorzamos una hamburguesa enorme, típico almuerzo de pueblo colombiano donde uno no puede hablar por casi una hora de tanta harina y comida.  
Como para variar después compramos algunos accesorios para la moto (unos pulpos para amarrar cosas) porque según hemos visto parece que cada día  el equipaje crece un poco más. Empezamos a subir el Alto de la línea y pudimos probar las motos: la mía cruza excelente, se acuesta muy bien en las curvas, tiene una muy buena potencia y acelera muy bien. En algunos momentos me quedo esperando a Daniel, es obvio yo tengo 100 cc más en mi moto, aunque no hay mucha diferencia, el ritmo de viaje es muy suave aunque parece rendirnos mucho.  

Paramos en la entrada del túnel que atravesará parte de la cordillera,  hicimos algunas tomas de un nuevo viaducto y quedamos bien sorprendidos de la calidad de las obras... en verdad, esa carretera va a quedar una barraquera. Claro, ¡producto colombiano!  
En la entrada del túnel, una niña muy linda y querida nos atendió, nos contó cuánto más se demoraría la obra y qué longitud tenía. En unos 5 años se terminará y tendrá  8 kilómetros 450 metros…el tramo va a ahorrar unos 20 km, además ya no va a tocar pasar por la parte mas alta de la carretera, la que era mas complicada para todos los vehículos. 

Apenas llegamos a la punta de la montaña, empezamos a descender  y empezó a llover, en ese momento empezó a hacer  un  frío el berraco  y la carretera se volvió muy resbaladiza, así que empezamos a descender con mucho cuidado, frenando muy suave y sin afán. Hay lugares de la carretera donde hay unas pequeñas manchas de  aceite  lo que hace aun más peligroso. En la bajada, paramos un segundo y aproveché para decirle a Daniel que tuviera mucho cuidado y que tratara de mirar muy bien por donde coger las curvas, mejor  que no lo hiciera por la mitad del carril, que es donde cae la mayor cantidad de gotas de aceite de los carros.  

Bueno... después de la bajada, un poco estresados,  llegamos  a Calarcá, un pueblo pequeño pero agradable donde dimos una vuelta, conocimos, y seguimos rumbo a Armenia donde paramos a preguntar por un hotel. Ya eran las 5:30 y no queríamos manejar de noche. Nos recomendaron dos, fuimos a conocerlos y  nos quedamos en el segundo el cual está ubicado a las afueras de Armenia, y se me acaba de olvidar el nombre! Si quieren el dato me avisan y se los paso mañana.

Los dejo, mañana continuaremos nuestro recorrido hasta Cali así que no se lo pierdan.  
Saludos. Juan M.  
 

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