1. Evite que el rostro se vuelva una llamarada, esto se logra bebiendo o comiendo algo en el momento, puesto que se distraen los nervios y se logra enfrentar la situación de una manera tranquila. (Cómo evitar que una mujer se aburra en la cama)

2. Evite que la respiración se agite. Contrólela caminando en el sitio donde está conversando para que el ritmo cardíaco se disminuya, este es un fuerte delator.


3. Evite mostrar sus manos sudorosas. Ocúltelas para que no las toquen y mucho menos permita que las vean, pues es un indicio de temor o mentira.

4. Controle los movimientos corporales de postura bruscos, al igual que busque desvanecer el temblor de las piernas, párpados, mandíbula y manos. Busque llevar algo en las manos como el celular para distraer estos movimientos delatores, puede ser de gran ayuda. (Elogio a las (pequeñas) mentiras)

5. Esfuércese para no evitar la mirada en el momento de la conversación. Mire fijamente y guarde silencio. Puede ser más favorecedor que tratar de argumentar de forma afanosa dando explicaciones no convincentes.

6. Utilice las manos para justificar lo que dice, y evite dejarlas totalmente quietas, frotarlas contra las piernas, o entrelazarlas, porque puede generar duda o mostrarse nervioso. 

7. El rostro es otro de los elementos importantes: cuide sus expresiones. Al hablar, debe evitar tocarse cualquier parte de la cara, en especial la nariz, la barbilla, el cuello, la cabeza o rascarse los ojos. Todos son indicios de incomodidad y mentira. (Cómo evitar la impotencia)

8. Trate de no mirar al piso porque fácilmente se está delatando. La mirada hacia abajo implica que quiere ocultar algo. Mientras que si lo hace quien escucha, es porque denota que no es tan creíble lo que le están afirmando.

9. Una respuesta clara con una explicación corta, convincente, y bien estructurada, no genera más preguntas y no abre más espacios de comunicación. (Mentiras virginales (Dedicado al único exnovio que no tiene Facebook))

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.