¿Razones? Nos gusta tenerlas felices y, además, nada genera más sentimiento de culpa en nosotros que saber que la embarramos con ellas. Pero como embarrarla es lo nuestro, más bien le damos bien la solución para cuando esté en apuros. Tome nota.    

Problema: uno espera a que llegue el fin de semana para echarse el partido de fútbol de rigor, pero justo ese día hay almuerzo familiar donde los padres de su pareja.  
Solución: propóngale que llega un poquito tarde, pero que va a ir pase lo que pase. Pero no llegue con las manos vacías, lleve postre, vino o algo para la mamá de ella. Las mujeres se derriten cuando nos portamos bien con la suegra.  

Problema: Se le olvidó una fecha importante. Para una mujer, cumpleaños, aniversarios, en ocasiones cumplir meses, son motivo de celebración especial.  
Solución: no ponga cara de culpable apenas ella se dé cuenta y le haga el reclamo, más bien haga expresión de frustración porque le descubrieron la sorpresa. Eso sí, piense rápido con qué va a salir. Contrate una serenata express o dígale que la sorpresa solo puede ser dada en fin de semana. Eso le dará tiempo para pensar. Eso sí, de fin de semana se la puede llevar a un hotel, así que la compensación le saldrá cara, pero quién le manda.  

Problema: no contesta su llamadas por estar con sus amigos después de la oficina  
Solución: No diga que el celular se le descargó, que esa excusa ya está trillada. Más bien, cuando aparezca, hágalo con cara de estresado, dígale que hay un chicharrón en la oficina y que tiene a su jefe encima. Si le pregunta más al respecto, dígale que no quiere hablar del tema. Cuando llegue fin de mes, dele un buen regalo con “la bonificación que le dieron en el trabajo por ser tan buen empleado”.  

Problema: ella le reclama porque usted le habla feo, el típico “No es lo que me dijiste, sino cómo me lo dijiste” 
Solución: dígale que así le habla usted a la gente que más quiere, empiece a hablarle mal a sus hermanos y amigos en frente de ella para que vea que no miente. Si no le cree, dígale que sus antepasados son costeños. Uno de un costeño puede decir lo que quiera, pero hay que aceptar que a veces suena feo cualquier cosa que digan. Prométale de paso que va a luchar por acabar con ese acento golpeado que ha cargado por generaciones.   

Problema: lo cogieron con otra  
Solución: indefendible. Lo único que se nos ocurre es que agache la cabeza, pida perdón, corrija el rumbo y llénela de detalles. Eso, si de verdad le importa ella; si no, lo más sano es que termine la relación  

Problema: a ella no le gusta su presentación personal.
Solución: parece increíble, pero a veces las mujeres perdonan más fácil unos cachos que el mal aspecto físico. Trate de bajar barriga, por ejemplo, o cómprese unos zapatos bonitos. No sabemos por qué, pero las mujeres tienen una fijación con los zapatos, así que el par indicado le hará ganar puntos.  

Complete la misión empezando a cuidarse la piel, a oler rico (sin volverse más metrosexual que Beckham). No se trata de que llene la repisa del baño de cremas y lociones, pero si su pareja nota que usted se preocupa por verse bien para ella, quedará matada. Con una crema nueva de esas multiuso que hay en el mercado tendrá de sobra para mandar el mensaje. Hay cremas tres en uno que le sirven para después de la afeitada, le quitan el brillo de la cara (que lo único que brille sean sus ojos cuando vea a su pareja) y hasta se pueden echar en los brazos, los codos y los pies (en caso de que los nuevos zapatos le den pecuela, que casos se han visto).  

Háganos caso en esto último. Quién quita, de golpe queda tan halagada con sus esfuerzos que empiezan a intercambiar tips de belleza, y ella le da permiso de capar almuerzo donde los papás después del partido de fútbol.  

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

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