Hoy no me enamoraría de un compañero de trabajo, ni siquiera abriría la puerta a la posibilidad de flirtear con alguien en la oficina. Por tal razón no soy persona idónea para decir qué vale y qué no en términos de conquista oficinera. Pero como toda colombiana, he tenido experiencias cercanas de romance de cubículo. Además, como muchas mujeres, me ha tocado tenérmelas que ver con las ganas que le llevan las otras a lo de uno, con el delirio que tienen algunas de mis congéneres por ser plato de segunda mesa. A lo que me refiero es que a mi marido le quisieron hacer la vuelta en su trabajo. Y aunque los hombres no se convenzan totalmente, el género femenino, y sobre todo las que disfrutamos y padecemos los beneficios y sacrificios del matrimonio, tenemos dentro un inspector Gadget. Como detectives, averiguamos hasta los detalles más sutiles de la necedad. Y es así como conozco algunas estrategias para levantarse a alguien en el trabajo. (Tres pintas que todo hombre de oficina debe tener)


• La tecnología está siempre de su lado, ¡utilícela! A través de las redes sociales puede averiguar los gustos y estilo de vida de su objetivo. Puede acercarse a la persona y entablar una amistad. Pero recuerde: no mande cadenas de correos para pedir deseos con fotos de osos polares. 

• Lo obvio se olvida y por eso es importante mencionarlo: arréglese bien, vuélvase atractivo, pero es importante que no exagere en el perfume, la idea no es ‘marear‘ a todos sus compañeros.

• Vuélvase eficiente en el trabajo, establezca una comunicación telefónica con la persona varias veces al día con una excusa laboral; a la tercera llamada la conversación sin falta entrará en algunos temas personales.

• Apoyo incondicional. Apoye a su objetivo en público, aunque no esté de acuerdo. Así percibirá en usted no solo un compañero de trabajo sino, además, un amigo leal y pa las que sean. Seguro después de eso lo invita a celebrar en algún bar. (A mi exnovia le gustaban los restaurantes caros (y me tenía jodido))

• Puede apelar a estrategias un poco más bajas pero eficaces. Conviértase en víctima, demuestre tristeza y depresión. Quizás el personaje va a querer salvarlo de su dolor y su desgracia. De esa forma utiliza la sonada manipulación y logra cercanía y diálogo constante con  su objetivo.

• También puede aplicar la táctica contraria. Si ve mal a su objetivo, ayúdela. Trate de ser lo que no es quien la acompaña en la casa. Hay que fingir cuando se está en el proceso de conquista, pues en el fondo usted hará lo mismo y será igualito al individuo al que le está montando la competencia.+

Puedo garantizarle efectividad. Pero debo volver al comienzo y repetirle que no se meta con su compañero o compañera de trabajo. Qué jartera verlo por ahí cuando no funciona, porque por lo general es así. Además, la mayoría de las veces usted será el otro, el de la oficina siempre será el de esconder. (¿Cómo combinar el amor y el desempleo?)

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.