Cuando están “calentando”, su pareja:

A. Empieza a gemir lentamente y luego va aumentando sus decibeles hasta que parece un gato en una pelea callejera.

B. Grita como una loca, jadea, se hace a un lado y prende la tele.

C. Lo hace a un lado y prende la tele.

Cuando usted le pregunta “¿Te viniste?”, ella:

A. Dice que aún no y le pregunta si tiene mucho afán.

B. Dice que sí, que sí, que mil veces sí. Que ya usted se puede venir, y si es rápido mejor.

C. Lo mira con odio y le dice: “¿Qué tal te cayó mi mamá?”.

Apenas se lo mete, ella:

A. Le dice cosas excitantes al oído, sigue gimiendo, le indica cómo moverse.

B. Se pone a dar alaridos y a decir: “Sí, papi, eso, otro, otro”.

C. Toma el celular y juega un solitario.

Cuando la ve que voltea los ojos, usted cree que es por:

A. Ha pasado mucho tiempo, está enloquecida de placer.

B. Han pasado dos minutos, está enloquecida de placer.

C. Está pensando en los zapatos que vio esa tarde en el centro comercial.

Si está muy húmeda, usted piensa que es porque:

A. Está muy excitada, es el momento perfecto para un polvo.

B. Ya se vino.

C. Acaba de meterse una ducha vaginal.

Cuando terminan, ella:

A. Se duerme a su lado.

B. Sigue restregando el cuerpo contra sus piernas.

C. Se mete de inmediato en la ducha.

Cuando usted le dice que ella es un polvazo, ella a su vez le dice:

A. “Juntos hacemos maravillas en la cama”, y le sugiere un trío.

B. “Ninguno como tú, papi. Apenas te veo me vengo”, y gime para probarlo.

C. “Ajá”.

Cuando van a tener sexo, ¿quién toma la iniciativa?

A. Ambos. No nos aguantamos.

B. Yo. Es que es muy pudorosa.

C. El calendario: me toca en Navidad y en mi cumpleaños.

¿Con qué frecuencia le habla ella de sus fantasías?

A. Nos encanta hablar de ellas, y actuarlas.

B. Siempre. Me dice que su única fantasía soy yo.

C. Con frecuencia me habla de sus fantasías… con el vecino.

¿Cómo reacciona ella a los juguetes en el sexo?

A. Fantástico. Los usamos todo el tiempo.

B. Increíble, pero prefiere usarlos sola.

C. Maravilloso. Ahora está armando barcos antiguos.

¿Cómo son sus gemidos durante el polvo?

A. Suaves al comienzo y van aumentando hasta que alcanzan un tono un poco más alto.

B. Sé que se viene porque siempre grita igual.

C. A veces pienso que no me la estoy comiendo, sino que la estoy estrangulando. No gime, se queja.

Cuando terminan, ella se nota:

A. Cansada, como yo. Ambos tenemos la respiración agitada, el pulso acelerado y estamos sudando.

B. Como si nada. Es que es una atleta.

C. Profundamente dormida.

¿Siempre se demora lo mismo en venirse?

A. No. A veces es más, a veces menos. Todos tenemos nuestros días.

B. Sí. Es un reloj. Siempre los mismos dos minutos.

C. Depende del tráfico.

¿Alguna vez le ha preguntado dónde queda su punto G?

A. Claro. Ella me guió hasta allá.

B. ¿El punto qué?

C. ¿Se refiere a la zona o a un restaurante en particular?

¿Le gusta hacer juegos de calentamiento antes de tener sexo con ella?

A. Sin ellos no habría sexo.

B. ¿Para qué? Voy a lo que voy. Agradecida es que debe estar.

C. Calentamiento… ¿Para evitar lesiones, dice?

¿Cuánto dura un polvo suyo en promedio?

A. Por lo menos 40 minutos.

B. Exactamente lo que duran los comerciales. Ya lo tengo sincronizado.

C. Por lo menos 40 segundos.

Al final de la faena, ¿qué calificativo le daría usted a la cara de su pareja?

A. Plácida

B. Expectante

C. Asqueada

¿Cuántas veces se viene ella durante un polvo?

A. Normalmente una, pero a veces dos y en raras ocasiones, tres.

B. Uy, ella es multiorgásmica, o sea que se viene unas diez o doce.

C. ¿Ella también tiene que venirse?

¿Hay alguna mujer que no se haya venido con usted?

A. Sí. A veces ocurre. Hay mujeres que no se vienen. Incluso mi pareja no siempre tiene un orgasmo.

B. ¡Cómo se le ocurre, carajo, si yo soy un polvazo!

C. Repito: ¿ella también tiene que venirse?

¿Con qué frecuencia tienen sexo usted y su pareja?

A. Casi a diario. A veces más de una vez al día.

B. Una vez a la semana… es que ella sufre de migrañas.

C. ¿Entre nosotros?

¿Qué posiciones prefiere ella?

A. Variamos, pero le gusta mucho arriba.

B. La que yo quiera está bien.

C. Ella es de centro derecha.

¿Cree que ella busca activamente el orgasmo?

A.Todo el tiempo, se desespera si no se viene.

B. No tiene que buscarlo, yo se lo doy.

C. Si lo hace, no lo busca en nuestra cama.

¿En qué lugares extraños han tenido sexo?

A. En los baños de los restaurantes. La excita buscar sitios raros.

B. Una vez en la ducha… me parece.

C. Siempre en la cama, pero a veces no usamos almohadas.

Mayoría de respuestas A: Acéptelo. No tiene forma de saber si ella finge un orgasmo o no. Usted está frente a una actriz consumada. Puede elegir entre comérsela o conseguirle un casting en Hollywood.

Mayoría de respuestas B: Ella finge. Es obvio. Puede que no sea siempre, pero lo hace con frecuencia. ¿Por qué? Fácil. Usted es un bruto. Solo se preocupa por sí mismo, no tiene intenciones de hacerla sentir placer y casi siempre la usa como una máquina de tener sexo. Es tan arrogante que se cree un varón, bien dotado y atractivo. Mírese en el espejo. ¿Ve esa panza abominable? ¿Ve que lo tiene chiquito? Lo que tiene enorme es su autoestima. Ahora mismo debe estar pensando: ¿Yo? ¿En serio? Aterrice. En serio.

Mayoría de respuestas C: Usted está, básicamente, jodido.

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