Lo primero, sacar de todas maneras la camisa blanca, así sea la única. Un traje completo es más serio y da más credibilidad que el famoso "bocadillo", saco de un color y pantalón diferente.

Una corbata discreta, nada esparachinosa ni llamativa, pues esa primera impresión es definitiva y no habrá una segunda oportunidad; no hay que aparentar ser un botaratas. Lo grave es que a las mujeres nos desvisten de arriba abajo en una entrevista, a los hombres en cambio los escuchan, pero la pinta no es lo de menos, cuenta y ¡mucho!

Los zapatos son como en todo, bien importantes, ni muy brillantes (que no se note la embolada) para que le den el empleo, ni descuidados y sucios, pues este accesorio es el reflejo de nuestra personalidad.

Ahora, si la entrevista es para entrar a formar parte de la revista SoHo, ahí la cosa toma otro nivel de intensidad y frescura en la imagen que queremos proyectar. Con el objeto de ser tenidos en cuenta para una súper posición en la revista, ojalá escogiendo a las nenas de cada carátula de hoy a diciembre (…¡y después, el cielo!), una cachucha bacana de cuero de Diesel con incrustaciones Swarovski, una camiseta de Custo Barcelona con cortes láser impresos en colores fluorescentes, unos tenis de cuero adidas, estilo enmascarado de plata y unos jeans bien tubo, muy ceñidos y con cinturón ancho que tenga en la hebilla la Marilyn de Warhol… ¡imposible más plays!

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.