Cómo llegar: desde Colombia puede llegar a la tierra del Cohiba en vuelos de Avianca, Copa, Cubana de Aviación y Taca. Para entrar, no es necesario tener visa, sin embargo se debe comprar una tarjeta de turismo de 18 dólares en el consulado. Para esto, es necesario presentar el pasaporte con vigencia mínima de tres meses y los tiquetes de ida y regreso. Estas tres cosas, junto con la tarjeta de asistencia médica, son necesarias para pasar inmigración. Además, es recomendable contar en ese momento con reservaciones en algún hotel o con una carta de invitación, pues es probable que se la pida la Policía revolucionaria.

Cómo vestirse: el clima en la isla antillana es subtropical, no hay temperaturas extremas, ni altas, ni bajas. El tiempo seco y más fresco va de noviembre a abril, entonces es bueno cargar con un suéter ligero. Por el contrario, entre mayo y septiembre la temperatura es más alta, pero no está de más cargar paraguas, no sea que el clima se rebele.

La mejor época: hay dos celebraciones en Cuba que pueden hacer de su viaje una verdadera experiencia: el 1 de mayo es la fiesta del pueblo trabajador, en la que se celebra el socialismo y se manifiesta en contra del capitalismo. Y el 26 de julio, día de la Rebeldía Nacional, que este año celebra las seis décadas del asalto al Cuartel Moncada, un hecho que impulsó la Revolución cubana, cinco años después.

Qué visitar: los museos de La Revolución y de Bellas Artes y, por supuesto, recorrer La Habana Vieja y la Plaza de la Revolución. No olvide caminar por el malecón habanero, donde todos los días lanzan juegos pirotécnicos desde un cañón y tal vez puede encontrarse desprevenidamente con un negociador de las Farc o del gobierno de Colombia.

Para comer y beber: en El Guajirito se come una muy buena langosta a muy buen precio, incluso más que la Ropa Vieja, que también es tradicional. También hay que ir al Floridita, que se conoce como la cuna del daiquirí, y La Bodeguita del Medio, donde son expertos en mojitos y es famoso porque Hemingway y Neruda iban a hablar de literatura y a tomar Havana Club.

Dónde alojarse: si usted es lo suficientemente burgués para quedarse en el Hotel Nacional de Cuba, no lo dude. Pero si su presupuesto es de proletario, en Miramar hay opciones a mejor precio. Por el contrario, si lo que quiere es conocer la cuna del son con todas las de la ley, puede quedarse en casas de isleños que están autorizados para recibir turistas: están vigiladas por el Estado para que sean muy limpias y los visitantes se sientan bien atendidos.

Aliste la billetera: hacer un plan completo por Santiago de Cuba, Bayazo, Trinidad, Santa Clara y La Habana vale alrededor de $2.208.000 por persona más los tiquetes aéreos que cuestan en promedio $800.000. Igualmente este precio depende del número de compañeros que viajen y de la temporada que elija.

Especial para fanáticos: es posible organizar, a través de una agencia de viajes, encuentros con familiares de los Cinco Héroes, con miembros del Partido Comunista cubano y con representantes del Poder Popular en La Habana.


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