Amigos del DANE, en Cúcuta si hay empleo

Por estos días los del DANE lanzaban cifras sobre el desempleo en el país. Entre las ciudades con el más alto índice de desocupados aparecía Cúcuta. Se nota que los del  DANE no han visitado la zona de frontera. Con esos datos lo que hacen es preocupar al señor presidente que ya tiene bolsas en los ojos por no dormir, pensando en cómo ocupar a la gente.

Cúcuta ofrece muchas oportunidades, si usted no sabe hacer nada se le busca un oficio y se le enseña a hacerlo. Acá es más rentable que no estudie porque los profesionales no son competentes a nivel nacional, en cambio, los informales si pueden codearse entre grandes y patrocinar a políticos; a algunos hasta los logran hacer senadores. Los estratos 5 y 6 de esta ciudad los ocupan en su mayoría ‘nuevos ricos’; ellos son dueños de grandes constructoras. ¡Y pensar que en su infancia fueron hamponcitos y rateros de cuchilla! Son ejemplos de superación…

Voy a demostrarle al DANE que acá si hay trabajo y se puede salir de la pobreza. Primero, si usted mueve influencias y sabe caerle bien a la gente puede ser un ‘mosco’. Solo debe cruzar la frontera y estar pendiente de los carros que van con contrabando, (porque el contrabando es el rey de la zona) para que por medio de claves le indique a los guardias venezolanos cuales fueron los que pagaron la ‘multica’ por viaje. Es decir, el ‘mosco’ es el intercesor entre los contrabandistas y los guardias. Casi siempre pasan venenos para cultivos ¿cultivos de qué? de pronto de las hortalizas del Catatumbo… Si se cobran BsF 200 por carro, el mosco toma el 10% (BsF 20) y el guardia se queda con el 80% restante (BsF 180). Entre unos 50 viajes al día, si usted es ‘mosco’ se puede ganar unos 200 mil pesos diarios, eso sí, debe tener cuidado porque les instalaron cámaras de seguridad en la aduana. El mejor negocio sería ser guardia, pero con el actual presidente pocos quieren ser venezolanos; digo quieren, porque se puede ser venezolano sin haber nacido allá, cuesta un millón de pesos.

Si tiene buen estado físico deja de ser un desempleado, tome una bicicleta y móntele en San Antonio del Táchira (zona de frontera por Venezuela) productos de la canasta familiar. Si tiene acceso a una moto es mucho más fácil aunque menos saludable.  Arroz, aceite, harina, mayonesa, salsa de tomate, tintura de cabello y hasta papel higiénico son pasados a diario por debajo del puente aprovechando el rio seco cuando no es temporada de lluvias. Al ‘maletero’, así le decimos a los que pasan los productos en bicicleta o moto, le pagan por viaje. Hasta cinco veces puede ir y venir, y por cada ida y regreso recibe hasta 30 mil pesos, 150 mil pesos diarios.

Si usted llega a esta ciudad, realmente sentirá que está en una frontera. Nosotros los cucuteños le damos la razón al senador Corzo de que no le alcance para la gasolina. Los del interior del país, así él ya no se acuerde que es de por acá, siempre pagan la gasolina más cara. De pronto él  estaba acostumbrado a mandar a alguien a que le llenara el tanque pasando el puente. Si tiene carro venezolano y doble nacionalidad (como casi todos los de Cúcuta) puede obtener la tarjeta con doble chip que le da el gobierno de Chávez, con ella usted puede tanquear dos veces por día, día de por medio, y hasta una pimpina y media por viaje. O sea tres pimpinas por día. Le explico despacio para que no se asuste. Por las tres pimpinas por las que usted fue dos veces a San Antonio le pagan  BsF 300 ($54.000) y usted solo paga BsF 6 ($1080) en la estación de servicio por ellas. Va a cualquier esquina y vende la gasolina porque todos los pimpineros (más de 1.500 en la ciudad) estarán disponibles para comprársela. Ellos están en todos lados así como los vendedores de minutos en el sur de Bogotá. En una mañana en la que hace los dos viajes se gana $52.920 y le queda la tarde libre para gastárselos. 

O pruebe siendo ‘manero’. Busque una gorra y unas mangas de camisa para que pueda soportar el sol, párese en la autopista internacional con un fajo de bolívares fuertes y una calculadora para que le cambie los pesos a quien necesite comprar cositas en Venezuela. Ahí no gana mucho si es independiente, pero si trabaja para otra persona, esta le estará muy agradecida. De esta manera usted le estará ayudando a legalizar un dinerito de más, para cuando le caiga la ley y le pregunte en qué momento hizo tanta fortuna, él pueda decir que tiene bastante gente trabajándole, como usted. Porque así también se lava plata en esta zona. Eso sí, procure cambiar al mismo valor de sus vecinos de caja porque “los dueños de la zona” tienen un valor de cambio establecido, por aquello de que no se genere una competencia desleal. Le explico: si todos están cambiando a 0.18 usted no puede llegar a cambiar a 0.19 porque le llaman la atención.

Si ya perdió los escrúpulos y hace lo que sea por plata, puede cometer cualquier tipo de delito y huir hacia Venezuela. En unos cinco años puede volver cuando la ley y la gente ya no recuerden que lo usted hizo, porque así suele pasar. Si es prepago le recomiendo que mejor se vaya para la Costa Atlántica porque acá las niñas no trabajan por turnos o si le gusta la idea, mejor hágase novia de un ‘nuevo rico’; ese es un buen trabajo y trae siliconas y lipo incluidas.

En la frontera solo tiene que acostumbrarse al ruido de los carros y de los pitos, como en toda ciudad. Si va a cruzar el puente vaya con ropa ligera pero que le cubra bien los brazos, no lleve prendas de valor porque de pronto se consigue con un futuro dueño de constructora. Si se va a subir en moto taxi, dígale que está embarazada o que sufre de las hemorroides para que el hombre maneje con cuidado, porque varios han quedado debajo de camiones y tractomulas.

Vaya con paciencia porque siempre hay trancones, como en toda ciudad. Si se va a subir en un carrito pregunte primero “si entra”, si le dice que no, no se suba porque lo dejan tirado en la Parada (corregimiento de la zona colombiana) y le toca pasar el puente a pie. Por nada del mundo tome jugo de caña o coma chorizos de los que venden cerca.

Hermano colombiano, lo invito a que conozca la zona de frontera para que sepa cómo es estar en dos países al tiempo. Acá no hay ni dios ni ley pero si hay empleo. La zona es de quien se la tome, “del comandante de guardia”. Para que trabaje tranquilo pague la vacuna que son unos 20 mil pesos semanales, al igual no es incomodo porque la gente prefiere pagar vacuna que pagar impuestos.

Si usted es del DANE, corrija las estadísticas, venga, visite los sitios turísticos y si le gusta la zona y se quiere quedar, yo le ayudo a buscar trabajo.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.