Debido a los desórdenes causados por la invasión de centenares de consumidores de marihuana, el tradicional Festival del Porro de San Pelayo cambiará su nombre, por primera vez en casi 40 años.

“Nos jodieron la fiesta —dijo Rafael Lora, director de una de las bandas participantes—. Llegaron unos manes todos ‘bacaniaos’ preguntando por el nuevo coliseo, que pa’ colmo se llama María Varilla, ¡no joda!”.

Los pelayeros de mayor edad se sienten ofendidos por el comportamiento de los aficionados a la ‘mala hierba’. Con horror vieron a algunos visitantes practicando el amor libre en la calle o profanando la centenaria gaita para convertirla en pipa para fumar marihuana.

Luna Nueva Rodríguez, que viajó desde Villa de Leyva haciendo autostop, se siente feliz de estar en San Pelayo. “Si los yanquis tuvieron su Woodstock, nosotros tenemos nuestro festiporro”, comentó, muy despacio.

Tras mucha deliberación, la junta del festival encontró un nombre que espantará a los indeseados marihuaneros a la vez que rendirá homenaje a las tradiciones: “Festival de la Memoria”.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.