Antes de la filtración de los videos sexuales, solo Pamela Anderson era famosa, gracias a la serie de televisión Baywatch (Guardianes de la bahía). Las otras dos, Kim Kardashian y Paris Hilton, para el grueso público eran totalmente desconocidas. Sin embargo, gracias al escándalo producido por sus sex tapes salieron del anonimato y reventaron el imaginario de millones de personas en el mundo con acceso a internet. (Por qué el porno puede mejorar su erección)

Empezaremos por el caso más reciente. Se trata de la modelo estadounidense, protagonista del reality show Keeping Up with the Kardashians y hoy dueña de las tiendas de fragancias y accesorios Dash. En 2002, Kim Kardashian era apenas una de las hijas de Robert Kardashian, el mejor amigo de O. J. Simpson y uno de los abogados que lo salvó de la pena de muerte. A sus 23 años parecía tener una relación seria y amorosa con el cantante Ray-J Norwood.

En octubre de ese año se fueron a celebrar el cumpleaños de ella al lujoso resort Esperanza, en Cabo, México. Como toda pareja de turistas enamorados, se llevaron una videocámara de mano para filmar los bellos paisajes aztecas. Sin embargo, una vez en el cuarto, Ray-J le propuso que filmaran algo más divertido que el mar de Cortés: a ellos mismos haciendo el amor.

Tres años después, Kim estaba empezando a hacer un pequeño número de apariciones en los medios de comunicación como “la mejor amiga” de Paris Hilton, heredera de la cadena global de hoteles que lleva el nombre de la familia. La combinación de la belleza de la heredera y el glamur de su apellido le permitieron conseguir un puesto como protagonista en el reality The Simple Life, de la cadena Fox. (Erika Lust, la mujer que hace el porno más deseado del mundo)

Al igual que Kim Kardashian, en 2001 tuvo un viaje romántico. Fue a París con su novio de entonces, Rick Salomon, uno de los exesposos de Pamela Anderson. Ella tenía apenas 20 años y Rick la deslumbró invitándola a una suite del famoso hotel Plaza Athénée. Como la videocámara portátil no podía faltar, Rick hizo de director y actor del malabarismo sexual que quedó grabado en la cinta.

El tercer video sexual histórico no tuvo su origen en niñas ingenuas, como fue el caso de las dos anteriores. Se trataba ni más ni menos que de Pamela Anderson, uno de los símbolos sexuales más famosos de los noventa. Con su vestido de baño rojo de una sola pieza no había prácticamente país del planeta en el que Baywatch no fuera un éxito. En 1995, ella estaba casada con el famoso rockero Tommy Lee, líder de la banda Mötley Crüe. Para su luna de miel, como Pamela estaba acostumbrada a actuar ante las cámaras, decidió filmar su espectacular cuerpo entrelazado a los tatuajes que su marido tiene de pies a cabeza.

Cuando se filmaron, ninguna de las parejas anticipaba que su vida íntima pudiera llegar a ser vista por más personas que la mayoría de las películas taquilleras. Pero en cada uno de los casos se presentaron desarrollos que hicieron que eso fuera posible. (La vida real de un actor porno colombiano)

En 2007, la empresa de cine porno Vivid Entertainment sacó al mercado una cinta que se llama Kim Kardashian Superstar. El video se convirtió en una sensación mundial. Se trataba de un filme de 41 minutos con un preludio largo y aburridor de escenas de turismo en México. Finalmente llega el momento de la acción, en el cual se ve mucho sexo oral de parte y parte y pocas escenas de penetración.

Kim Kardashian salió inmediatamente a registrar su indignación y a anunciar que iba a demandar a la compañía. Esa demanda también fue una noticia mundial. Sin embargo, de la noche a la mañana fue retirada y se rumoró que la pipa de la paz se había firmado por alrededor de 5 millones de dólares.

No todo el mundo creyó en la indignación. Se decía a gritos que, de hecho, la despampanante Kim era joven y ambiciosa, y estaba dispuesta a hacer lo que fuera necesario por captar todas las miradas en Hollywood. Incluso, algunos conocedores del clan familiar aseguran que no fue Kim, sino su madre, Kris, quien decidió promocionar la carrera de su hija haciendo público el video. La verdad nunca se sabrá, pero lo claro es que mucha gente ha ganado bastante plata alrededor de esas escenas de alcoba que hasta la fecha han sido vistas por 150 millones de personas, gracias al milagro del internet. Eso es algo así como el 2 % de la población mundial. El que lo quiera ver gratis no tiene sino que googlear “Sex Tape Kim Kardashian” y, con paciencia, sentarse a tomar un whisky. (Así se hizo el video porno de Alejandra Omaña)

El abogado de Kim Kardashian, Marty Singer, defendió la honra de su cliente insistiendo en que ella no tenía absolutamente nada que ver con la divulgación de la cinta sexual. Dijo que su cliente inicialmente no creía rumores sobre el supuesto “contenido salvaje” de esta, pues circulaban versiones sobre modalidades sexuales ajenas a las que Kim practicaba.

Steven Hirsch, fundador y presidente de Vivid Entertainment, dio su propia versión sobre cómo llegó a sus manos el sex tape: “Alguien llamó a mi oficina un día y dijo: ‘Tenemos algunas imágenes de una celebridad’. La persona trajo el video en un computador. Era una producción muy bien hecha y ya estaba editada. Cuando Kim se enteró, nos reunimos con ella, y en última instancia ella nos vendió la grabación, así que pudimos sacarla y distribuirla”.

La fama y notoriedad instantánea que Kim disfrutó con la liberación de su vida sexual llevó a que su amistad con su antigua amiga Paris Hilton se acabara. En agosto de 2007, la serie de Paris, The Simple Life, fue cancelada por MTV, y simultáneamente arrancó Keeping Up With The Kardashians, en E! Entertainment, que habría de convertirse en el más inexplicable fenómeno mediático de los últimos diez años.

Inexplicable porque es difícil entender qué lleva a millones de personas a seguir día a día la vida de una familia disfuncional en la que ninguno sabe hacer absolutamente nada diferente a ser famoso. Cuando los ratings empezaron a caer un poco, el patriarca de ese clan, Bruce Jenner, decidió cambiar de sexo, lo cual mantuvo la sintonía. Hoy, la familia Kardashian se ha ganado más de 200 millones de dólares por dejarse filmar manejando el carro o conversando en la cocina, y de estos la mitad pertenecen a Kim. En 2015, la revista Time nombró a Kim Kardashian una de las 100 personas más influyentes del mundo.

La segunda historia de este artículo tiene que ver con la empresaria, autora, modelo, actriz, diseñadora y cantante neoyorquina Paris Hilton. One Night in Paris es el título que se le dio a su video pornográfico. Una parte de la cinta fue filmada utilizando la herramienta de visión nocturna de la cámara. Eso significa que los novios se ven como negativos de película con sus cuerpos en negro y sus ojos blancos, como de gato. La visión nocturna se alterna con el tecnicolor normal, modalidad bajo la cual la película llega a su final en el momento en que Rick Salomon, después de una sesión de sexo oral, eyacula en los pechos de la heredera de la fortuna hotelera.

En ese caso, la cinta fue lanzada al público por Salomon, quien vio en esta la oportunidad de volverse millonario. Poco después de que comenzara la serie The Simple Life, creyó que el momento había llegado. Cuando su entonces exnovia Paris se enteró, dijo a los medios que Rick estaba “fuera de sí”, que no sabía lo que estaba pasando durante la grabación y que definitivamente no aprobaba la “difusión pública de su doble”. Increíblemente, pretendió que la gente creyera que la que aparecía haciendo todas esas piruetas en el video no era ella, sino una doble que su exnovio había escogido para ganarse una plata. Esta versión era absurda, teniendo en cuenta que Paris Hilton era una persona famosa y reconocible desde todo ángulo. Al fracasar esta estrategia, Hilton demandó a Salomon por el lanzamiento de la cinta y, según él, tuvo que pagarle casi 500.000 dólares.

Paris, por su parte, niega esta versión, insiste en que nunca recibió un centavo del video y agrega que por tratarse de dinero sucio lo único que ha hecho es pedirle a Salomon que lo destine a alguna caridad para las víctimas de abuso sexual.

El legendario video, distribuido por Red Light District, aún circula por internet; de hecho, puede ser visto legalmente en varios sitios. En 2005, obtuvo tres premios AVN, que son los Óscar de la industria porno, por Mejor título vendido del año, Mejor título rentable del año y Mejor campaña de marketing-proyecto individual.

“Todavía no he superado el bochorno que sentí por toda esta situación y, aunque sé que jamás podré borrar esta mancha de mi pasado, no quiero que siga definiendo mi vida”, dijo Paris en charla con el presentador británico Piers Morgan. “Fue devastador, porque fue alguien con quien había estado años (Rick Salomon). No creo ser capaz de confiar completamente en un hombre después de eso. Fue el momento más doloroso y lo más horrible que alguien le puede hacer a una chica”, recalcó.

A la fecha, la cinta ha recaudado cerca de 100 millones de dólares. Se encuentra en el hall de la fama como uno de los videos más explícitos de celebridades y, paradójicamente, su momento más famoso no es erótico. En la mitad de una sesión de sexo oral suena el teléfono y Paris, sin mosquearse, interrumpe lo que está haciendo y procede a conversar por teléfono como si nada.

Pamela Anderson, con diez años más que Kim y Paris, definitivamente las aventajaba en experiencia sexual. Su video alterna escenas en un yate en el Caribe con escenas de alcoba en Los Ángeles. Aunque por haberse filmado en 1995 su calidad es inferior a la de los del siglo XXI, el performance de los actores es definitivamente superior. En varias entrevistas que ha dado la actriz canadiense ha dejado claro que cree más en el sexo que en el amor. Es totalmente desinhibida, a tal punto que tiene el récord de carátulas de la revista Playboy en sus 67 años: ha hecho 13 portadas.

La cinta casera de la luna de miel de la pareja fue robada de su domicilio por Rand Gauthier, un electricista que luego trabajó para la nueva familia de Tommy Lee, y quiso vengarse por el maltrato que él le daba. Dicho video conmocionó internet. Anderson demandó a la compañía que lo distribuía, Internet Entertainment Group, por violación de su intimidad, y la Justicia le dio la razón y le otorgó una compensación de 1,5 millones de dólares, más los honorarios de los abogados, que se acercaban al medio millón. El tiro le saldría por la culata al empleado resentido, pues en lugar de hacerle daño a Tommy Lee, el video aumentó su fama y disparó sus ingresos.

Lo curioso es que este tipo de filmaciones marcaron una tendencia dentro de la industria del cine para adultos, por ser caseras y de bajo presupuesto. Así como el video de Kim Kardashian lo han visto 150 millones de personas por ser accesible de forma gratuita en internet, el de Paris Hilton lo han visto 120 y el de Pamela Anderson, 90. Eso significaría que casi 300 millones de personas, equivalentes a casi seis veces la población entera de Colombia, han visto en su computador más actividad sexual de la que en otra época solo gozaban los sultanes en sus harenes o los lectores del Kamasutra.

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