A Laura Torres escribir siempre le resultó más natural que cualquier otra cosa, por lo que en algún momento creyó que lo suyo era la literatura. Pero cuando terminó la carrera en la Universidad de los Andes, en 2008, se dio cuenta de que efectivamente quería escribir, pero canciones. Entonces decidió dedicarse a la música y se fue a estudiar al reputado Musicians Institute de Los Ángeles, donde creó su proyecto Laura y la Máquina de Escribir.

En Estados Unidos conoció a un productor indio que es sinestésico, o sea, que ve colores cuando oye sonidos, y con él terminó grabando diez canciones que ya tomaron forma de disco. Laberinto, el sencillo que le dio nombre a su primera producción, suena por estos días en la radio, y el director Malik Zeneger está editando en Kazajistán el video de otra de las canciones del álbum, Aviador. 
Si no conoce a Laura y la Máquina de Escribir, búsquela en su página web www.lauraylamaquinadeescribir.com. Y como sabemos que cuando conozca el proyecto va a querer comprar el disco, sepa que lo puede encontrar en la Tienda Re (carrera 6 n.° 53-51) o en Olga Piedrahíta (carrera 14A n.° 82-36). Anímese, que vale $25.000 nada más.

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