El próximo 25 de octubre Colombia elige a sus alcaldes, gobernadores y concejales, y la tarea más importante de los ciudadanos es conocer a todos los candidatos y sus propuestas. Este mismo día, Bogotá elige quién será el nuevo alcalde o alcaldesa de la capital, el segundo cargo más importante del país después del Presidente de la República.


En el siglo XX, la Alcaldía en la ciudad de Bogotá fue determinada por tres grandes fases de elección. La primera se conoció como Alcaldía Municipal de Bogotá (1910 – 1954) la cual era una libre designación del Gobernador de Cundinamarca, básicamente el Gobernador elegía a dedo. La segunda fase se conoció como Alcaldía del Distrito Especial de Bogotá (1954 – 1988) en la cual el alcalde era designado de forma directa por el Presidente de la República. La tercera fase (1988 – Presente) se conoce como Alcaldía Mayor de Bogotá y su alcalde es elegido por voto ciudadano.


En estos 27 años de voto popular Bogotá ha elegido nueve alcaldes, pero ha sido administrada por 15 si se cuentan los alcaldes por sucesión a causa de renuncias y destituciones. En general, todas las administraciones han sido cuestionadas por una gran cantidad de errores en la solución de las problemáticas que afectan a la ciudad y que la dejan en una constante inestabilidad; inseguridad, deterioro de infraestructura, movilidad, sistema de salud, cultura ciudadana y educación, son algunas de las más importantes.


Aunque también hay muchos avances y cosas positivas, vale la pena recordar cuáles son los cinco mayores chascos de los exalcaldes de Bogotá. Este es el top:


El puente de Pastrana está quebrado


Durante el mandato como primer alcalde electo por voto popular (1988 – 1990), Andrés Pastrana Arango llegó a la Alcaldía como candidato del Partido Conservador Colombiano. Su mandato se destacó por una serie de acciones en materia administrativa y el desarrollo de obras de infraestructura como la primera fase de la troncal de la Caracas, 16 puentes viales y 27 peatonales.


Pero su mayor error recae en ese campo, pues el puente de la calle 92 que conecta con la Autopista Norte (edificada e inaugurada en su administración) ocasionó varias víctimas mortales, entre ellas el periodista Thomas Quinn. Debido a esto el puente fue reparado en repetidas ocasiones por las constantes fallas estructurales. Por su mal diseño, esta estructura se desplomó en dos ocasiones y no fue hasta el mandato del alcalde Enrique Peñalosa Londoño (1997 – 2000) que el puente, por fin, estuvo terminado.

Las Peña-losas


Enrique Peñalosa Londoño está obsesionado con la recuperación de espacios públicos en Bogotá. El exalcalde (1997 – 2000) promovió nuevos espacios para el tránsito de las personas y vehículos en la ciudad. Pero una sola administración no parece suficiente para él. Peñalosa ha intentado llegar a la Alcaldía de Bogotá en otras cuatro ocasiones (1991, 1994,2007 y 2011), formando parte —y recibiendo apoyo— de diversos y muy distantes partidos políticos como el Partido Liberal, el Partido Verde, la U, el Partido Conservador y una variedad de movimientos cívicos.


Su error como alcalde fue la prisa. En su afán por recuperar la mayor cantidad de espacio público no se aseguró del buen estado de los materiales, lo que causó el deterioro inmediato de las calles peatonales y vehiculares. En consecuencia, la ciudad tuvo un incremento en el gasto de capital para la renovación de estas obras. En 2011, Bogotá necesitaba 300 mil millones de pesos para reparar las 20 mil losas dañadas en las troncales de Transmilenio de la Caracas y la Autopista Norte.

La renuncia de Mockus


Con su particular personalidad, que era foco de la atención pública, Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Šivickas fue uno de los alcaldes con más aceptación por los bogotanos durante sus dos periodos de administración (enero de 1995 a abril de 1997 y enero de 2001 a diciembre de 2003).


Mockus es reconocido por su trabajo pedagógico enfocado a la cultura ciudadana, por lo cual se posicionó como una de las figuras frescas e innovadoras de la política a nivel nacional. El error de este exalcalde fue renunciar a su cargo para poder participar en las elecciones presidenciales de 1998. Mockus dejó de lado grandes proyectos en pro de la cultura ciudadana y perdió en las elecciones.


En el año 2000, Mockus de nuevo fue candidato para la Alcaldía de Bogotá, la ciudadanía le perdonó su renuncia tres años atrás y logró tener el mando de la ciudad por segunda vez.


La “Tapahuecos” de Petro


El actual alcalde de Bogotá, Gustavo Petro Urrego, fue electo en el año 2011. Hasta la fecha ha sido uno de los candidatos con mayor votación en la historia de la ciudad de Bogotá con721.308 votos (32,16 por ciento sobre la votación total), detrás de Samuel Moreno Rojas, quien obtuvo 915.769 votos (43,70 por ciento sobre la votación total). Petro, candidato del movimiento independiente Progresistas, llegó con ambiciones y promesas muy altas, pero con el paso del tiempo se vieron permeadas por la mala administración.


Sobre la administración de Petro recaen una variedad de constantes y muy visibles errores. Sus críticos y opositores lo han señalado por gobernar por medio de Twitter, por modificar el modelo de basuras —por el cual fue destituido—, por el no cumplimiento con las fases 3 y 4 de Transmilenio y la más reciente polémica por la maquina “tapahuecos”. Este último error ocupa un puesto de este listado.


La máquina “tapahuecos” llegó a la ciudad en diciembre de 2013 con grandes expectativas pero a un gran costo. La polémica se centra en el hecho de que la firma Green Patcher Colombia S.A.S fuese contratada por la Unidad de Mantenimiento Vial de forma directa por la cantidad de $11.823 millones y no mediante una licitación pública.


Se suma el hecho de que no ha sido una herramienta proactiva y funcional para el óptimo mantenimiento de las vías, pues se tenía estipulado tapar 220.000 huecos en 8 meses, pero hasta inicios de 2015 solo se han arreglado 7.224 huecos, lo cual deja claro la deficiencia de esta costosa herramienta. Además, se suman los reclamos de ciudadanos que denunciaron el inmediato deterioro de los mantenimientos en el mes de junio.

Los contratos de Samuel



Después de varios periodos como senador de la república, Samuel Gustavo Moreno Rojas llegó a ser Alcalde de Bogotá (2008 – 2011) como candidato del Polo Democrático Alternativo. Sin embargo, tras dos años de haberse posesionado, su mandato se tomó las portadas de todos los medios por el caso de corrupción política conocido como el “Carrusel de la contratación”. Debido a las fuertes denuncias por corrupción, el 3 de mayo de 2011, el procurador Alejandro Ordóñez lo suspendió por un periodo de 3 meses para iniciar investigación sobre contratación de obras públicas en la ciudad. En septiembre del mismo año, Moreno fue expulsado del partido Polo Democrático Alternativo y detenido por orden del juez 22 de la República Jorge Polidoro Guzmán.


El Grupo Nule, contratistas encargados de las obras públicas en la ciudad como la troncal de Transmilenio en la Avenida El Dorado, tuvo en sus manos el 70% de la construcción de la tercera fase de TransMilenio (12,6 kilómetros). Un contrato por alrededor de 315 mil millones de pesos, que ganaron en una licitación irregular y por la cual se les adjudica una gran participación en este caso de corrupción. Hasta la fecha, Moreno sigue detenido y los Nule siguen recibiendo condenaspor las irregularidades en los fondos previstos para las obras públicas de la ciudad.


Clara Eugenia López Obregón, actual candidata a la Alcaldía, era secretaria de Gobierno de Moreno, pero ella dice no haber sabido nada sobre el carrusel en ese momento. Carrusel que sin duda alguna es el chasco más grave en la historia reciente de Bogotá.


@NickXtatic


* Este texto se publicó originalmente en el portal 070, la revista del CEPER de la Facultad de Artes y Humanidades de la Universidad de los Andes de Bogotá.


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