2. Ir a restaurantes donde no “intervengan” la comida tradicional.

3. Tener mucho cuidado con los funcionarios que no pueden abrir la boca sin recordarnos que una cosa se “articula” con otra.

4. No omitir, en una futura columna sobre frases manidas colombianas, la del estrellón: “¡No vaya a mover el carro!”.

5. Tratar con más cariño a la gente que me dice, en los call centers, que va a “validar la información”.

6. Dejar de creer en que todos los outlets son outlets.

7. No seguir aceptando el ofrecimiento de “agrandar” las papas que siempre me hace la cajera.

8. Compadecer a quienes se les brota la piel cuando acompañan una hamburguesa de El Corral con Pepsi.

9. No disfrutar con las fotos en que la esposa del presidente Daniel Ortega exhibe su tupida axila (señal inequívoca, según Francisco Durán, de que Nicaragua va ahora por Malpelo).

10. Descubrir dónde venden teléfonos inteligentes con precios estúpidos.

11. No seguir dándole vueltas a la verdura exacta a la que se parece la cabeza de John Kerry.

12. Registrar con emoción el momento en que Nicolás Maduro termine su bachillerato.

13. No votar.

14. Entrar al baño sin celular.

15. No ver Rápido y furioso 7 (ni siquiera por respeto a la memoria de Paul Walker), de la misma manera en que no vi las partes 1, 2, 3, 4, 5 y 6.

16. Averiguar dónde compran las gafas la ministra de Transporte, Elton John, Gina Parody y Lady Gaga.

17. Tratar de no asomar la cabeza cuando los expresidentes estén “tirándole a la loca”. Es decir, peleando entre ellos.

18. Establecer si la nueva sangre del liberalismo es Horacio Serpa o Simón Gaviria.

19. Prender otra veladora a ver si salimos del Caso Colmenares.

20. Tratar de entender por qué los hinchas del Nacional de Bogotá y Medellín no se pueden ni ver en El Campín.

21. Seguir regalándole a mi mamá todos los libros del papa Francisco que me manden.

22. Resignarme a la idea de que ya nunca más podré hacer algo que hacía desde los ochenta: alquilar películas.

23. Hablar bien de Yoko Ono. O sea, no referirme a su música.

24. Explicarles a mis hijos por qué no voy a misa.

25. No leer el libro en que William Ospina (seguramente daltónico) explica de qué color es Colombia.

26. Desbloquear a Leszli Kalli en Twitter.

27. Colgar en la sala de mi casa una obra de Luis Carlos Cifuentes con las caras de Kirk y Spock.

28. No operarme otra vez de un tobillo.

29. Seguir dudando de Jorge Hané.

30. Ahorrar varios meses para comprar un frasquito chiquito de algo en L’Occitane.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.