1. Pasar la semana santa en el Irotama, lo más de rico, con Andrés Felipe Arias y Cecilia López.

2. No confiar en nadie que me hable de “empoderarse de esto” o “empoderarse de aquello”.

3. Abstenerme de criticar al embajador Plinio Apuleyo Mendoza cada vez que publica un valioso artículo de respaldo a su empleador.

4. No leerme Caballo de Troya IX.

5. Dejar de decirle Ricostilla a Ricostilla.

6. Comprarme una camisa mostaza y otra deep curuba igualitas a las de Gustavo Petro. Y, como él, usarlas con corbata y sin pudores.

7. Cambiar 5.470 Davipuntos (más $164.999) por algo realmente útil: el juego de trique y cacho en cuero pespunteado con fichas de peltre que se ofrece en la página de internet de Davivienda.

8. Darle un placito más, siquiera de seis meses, a los resultados del ministerio de Transporte. Y recordarle al ministro que “se hace camino al andar”.

9. Estar muy pendiente de a quién manda Raimundo Angulo a concursar en el Reinado Mundial del Banano.

10. No perderle detalle a las importantes actividades del honorable magistrado Alfredo Escobar Araújo.

11. Establecer cuando sale Giorgio Sale.

12. Ponerme los botines rojos que me trajo Papa Noel de Italia. Y llamar a agradecerle al viejito.

13. Dejar de usar diminutivos… siempre y cuando Uribe haga lo mismo.

14. No hacer comentarios malintencionados sobre la penetrante mirada que Esteban Cortázar regala a los fotógrafos cada vez que nos visita.

15. Aprender a pronunciar el apellido de la Señorita Colombia.

16. Averiguar cuáles fueron los militares que tuvieron amores con Marilú Ramírez, “la infiltrada de las Farc”, quien tomaba onces y hacía tareas en casa de Juan Manuel Santos.

17. Apreciar el bien oculto encanto de la infanta Elena.

18. Enjuiciar a la persona que le escoge las camisas a Carlos Giraldo, presentador de Sweet.

19. Pedirle al director de SoHo que invite a la sección de Modelo no modelo a la mujer que protagoniza un video en el que ella hace el amor mientras habla por celular con su novio, al que jura fidelidad eterna. (http://youporn.com/watch/59284/paisa-descarada-medellin/ )

20. Creerle al alcalde Moreno que Bogotá es una de las ciudades más seguras de Latinoamérica.

21. Entender la muerte de Fiel Castro como un fenómeno natural.

22. Recordarle a Luis Alberto Moreno que se asegure que en la posesión del presidente Obama estén Los Niños del Vallenato. Pero, ojo, doctor Moreno: los originales. Si los hay.

23. Seguir tomando Omega 3, aunque no sirva para nada.

24. Elevar consulta al IDU para saber por qué, entre la 100 y la 92, la paralela (sentido norte-sur) tiene cuatro niveles distintos y ha sido pavimentada 5 veces en los últimos tres años. Y, si no es mucho pedir, que me digan quién se ha hecho rico con esa obra.

25. Tomarme, ahora sí, la botella de vino casero que Venus Albeiro Silva nos manda a los periodistas todas las navidades. Aunque el tratamiento no lo cubra Colmédica.

26. Preguntarles a los de Knorr por qué su nuevo caldo es de carne mechada, como dicen en Venezuela, y no de carne desmechada, como dice mi mamá.

27. Ir al restaurante de Yidis Medina con Teodolindo Avendaño. Pedir conejo y, si es posible, hacer conejo.

28. Preguntarle al señor presidente del congreso, Hernán Andrade, si ya salió de todas las culebras en que se metió para la remodelación del apartamento.

29. No perder la esperanza de que la Registraduría me entregue algún día mi nueva cédula.

30. No meter plata en pirámides; meter todo en fondos de pensiones, que están avalados por el Estado y que dan unos rendimientos, digámoslo así, sorpresivos.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.