Ya lo debería saber, pero no sobra explicárselo: está tan prohibido trotar en vestido de baño como meterse a una piscina en pantaloneta para trotar —o jugar micro—. Correr así es tan vil como ponerle gafas oscuras a un bebé. Las bermudas —las camufladas, las de flores, las surferas— son el estigma de aquel ser que nunca ha hecho ejercicio en su vida y un día se aventura al trote sin pena ni estética; entonces saca el traje de baño hawaiano, la bota Croydon, la camiseta de la Selección Colombia y listo: se lanza sin pudor a dejar su honor en el mismo suelo en el que escupirá un pulmón.

¿Para trotar me pongo la primera Camiseta que encuentre?
¿Ha visto a ese empleado que, no contento con usar gel y sesear cuando baila, sale a almorzar con el carné de la oficina a la vista? Pues así de miserable se ve uno cuando trota con esa camiseta escotada —muy famosa entre hipsters— que deja entrever las tetillas; así de indigno cuando usa esa franela gastada de pilas Varta; así de despreciable cuando luce camisa mangalarga de licra, como de niño en piscina. Todas esas, además, le raspan las tetillas y lo obligan a pegarse microporo sobre el niple —acéptelo, lo ha hecho—. Lo mejor es que se compre una camiseta con algo de tecnología y ventilación, para que, además, el sudor no se le quede impregnado.

¿Da lo mismo qué medias use?
Las medias —óigase bien— mientras más bajitas, mejor. Las tobilleras, incluso esas que se esconden entre los tenis, son ideales para hacer deporte. Deje ese complejo de cachaco trasnochado: no proteja sus canillas con medias largas, lanosas, oscuras y, por supuesto, raídas en la planta y los dedos. ¿O se imagina a Usain Bolt con medias de rombos? Esas, señor, úselas para jugar billar y tomar pola con el jefe, a quien, por cierto, deje de decirle “jefecito”.

¿Qué decir de la cachucha?
Que solo se debe usar para lo que fue hecha: generar una sombra en la cara para evitar el cachete carmesí, marca registrada del cundiboyaco de ciclovía. Debe ser una prenda útil, nunca de moda, nunca de noche, nunca de fiesta. Para trotar, está bien si usted está al aire libre, hace sol, no tiene un buen bloqueador solar y la cachucha no es: de los Chicago Bulls u otro equipo gringo de lo que sea, de visera plana, de mallita. Y, por favor, si usted no es Justin Bieber o Godines, nunca se ponga una cachucha al revés o, peor, de medio lado.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.