Breaking Bad me sorprendió desde la primera vez que la vi. Aunque no veo mucha televisión, le di una oportunidad a la serie por los comentarios que otros fanáticos hacían cuando hablaban con tanta pasión de cada capítulo. Una vez que empecé, no pude dejar de seguirla. Como químico, me entretenía tratando de descubrir errores o eventos que no correspondieran a la realidad en los experimentos que plantean los guionistas, pero siempre terminaba impresionado por la rigurosidad de sus argumentos.

Los detalles de cada una de sus partes me fascinan, empezando por la presentación de los créditos, ya que resaltan los nombres de los actores y el equipo de realización con símbolos químicos, dentro de los que vale mencionar los que corresponden y dan nombre a la serie: Br – B, iniciales del bromo y del boro. Además, dejan ver la fórmula de la metanfetamina: C10H15N.

Luego están las explicaciones que Walter White da en sus clases de Química de bachillerato. Sus conferencias son impartidas de manera muy coherente: desde el capítulo inicial, en el que explica qué es la química y lo hace con una definición totalmente correcta que cualquier químico daría.

Ya en su faceta de maleante, la parte de la síntesis de las metanfetaminas es sorprendente. En su improvisada cocina, Walter y Jesse usan los principales reactivos químicos que se necesitarían en un laboratorio especializado para fabricarlas. Tanto así que, cuando crean su propio producto de alta pureza, lo que muestran es lo que en química se denomina como el enantíomero S, que es lo que genera adicción a esa droga. Esto es muy bien llevado y resuelto en la serie, incluso en sus omisiones: creo que, por obvias razones, no se muestra el proceso completo para evitar que personas inescrupulosas puedan usar dicha información como un tutorial para hacer drogas.

También aparecen reactivos de manera explícita, como el metanol, el ácido yodhidríco y el fósforo rojo, que efectivamente son importantes dentro de la síntesis de metanfetaminas. Pero la cereza del postre es el fino detalle de mostrar cómo aparece doblado el papel de filtro cuando Walter y Jesse extraen el compuesto de partida para sintetizar las metanfetaminas: este es un doblado que se enseña en la facultad de Química a los estudiantes con el fin de lograr que lo filtrado pase rápidamente y no se tape. Ese tipo de detalles me han emocionado mucho, ya que demuestran que los asesores de la serie son profesionales en química pura.

Una escena espectacular es cuando Walter White se libra de dos asesinos que lo atacan en su tráiler: el profesor lanza rápidamente fósforo rojo en un recipiente con agua y luego le explica a Jesse, con detalle y gran acierto, que la combinación del calor generado en la reacción produce anhídrido fosfórico y P2O5; en otras palabras, un gas terriblemente tóxico que puede causar la muerte… todo es completamente cierto.

Otra explicación que me ha dejado impresionado es la de la molécula de talidomida, que Walter pone como ejemplo del concepto químico de la quiralidad. Comenta que el isómero derecho de esta molécula es un buen medicamento para el control de las náuseas de las mujeres embarazadas, pero que el isómero izquierdo causa terribles defectos físicos en los fetos. Este es un caso que, además, es de completa actualidad, porque en muchos países, como Canadá o España, se está evaluando la indemnización de cientos de víctimas por el consumo de este fármaco.

La idea de usar ácido fluorhídrico para desaparecer más de un cadáver en la serie también es cierta. Este es un ácido que ataca todos los tejidos orgánicos y los descompone. Otro fino detalle es la correcta interpretación de la tontería que hace Jesse en el capítulo en el que no usa un tanque de polietileno para llevar a cabo tan macabro plan, sino que lo pone inocentemente en la tina, donde, como consecuencia, el ácido fluorhídrico no solo ataca el cuerpo del maleante sino que también descompone la tina.

La serie está muy bien fundamentada, por lo menos desde la química. Cada una de las escenas, reacciones, leyes y teorías corresponden a la realidad. Sin embargo, a mí me gustaría ver una serie en la que la química sea la protagonista, como en Breaking Bad, pero donde los profesionales de nuestra área se unan para que sus conocimientos traigan beneficios a la humanidad. Ese día estaré pegado al televisor, en paz.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.