El estreno de Volver al futuro lanzó a la fama al carro que los protagonistas usaban para viajar en el tiempo. Y aunque muchos lo vieron por primera vez en la cinta, en 1985, para entonces este carrazo con carrocería de acero inoxidable y puertas levadizas ya llevaba cuatro años en el mercado. Su inventor fue John Zachary DeLorean, un ingeniero que trabajó en General Motors hasta 1971, cuando renunció para fundar la DeLorean Motor Company. (La patineta de Marty McFly)

El DMC-12 nació como un moderno vehículo que por su elevado costo —y por cuestiones fiscales— fue ensamblado en Irlanda. Los constantes problemas en su fabricación, la altísima emisión de gases contaminantes y el precio exorbitante (costaba la bobadita de 28.000 dólares, una fortuna para la época) retrasaron su venta hasta 1981, cuando debutó con pobres resultados para la compañía. (La chaqueta del futuro con la que puede controlar su celular)

Zachary DeLorean, mientras tanto, gastaba a manos llenas, hasta que en 1982 el FBI lo acusó de traficar con cocaína por valor de 25 millones de dólares y fue arrestado. Nada pudo hacer para evitar la quiebra: un año más, tarde la compañía cerró definitivamente y DeLorean fue a juicio, del que logró salir absuelto tras probar su inocencia.

La buena noticia es que, casi 35 años más tarde, la empresa abrirá otra vez para fabricar una edición limitada del DMC-12 —solo 300 unidades—, que estará en el mercado en 2017. El nuevo modelo tendrá un motor superpotente de 300 a 400 caballos de fuerza, modernos sistemas de navegación y costará 100.000 dólares (casi 300 millones de pesos). Está claro que hay carros muchísimo más lujosos, pero tenga en cuenta que pocos pueden darse el lujo de ser una verdadera leyenda. ¿O quién no se acuerda de Marty McFly viajando en el tiempo montado en su DeLorean? 

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