Acabo de cumplir uno de esos sueños que tenemos todos: estrenar un carro de gama alta. un carrazo. En mi caso fue un Volvo S40 2.4i. Vamos por partes: lo primero que me impactó fue la pinta del carro. De acuerdo, es un sedán, pero sus diseñadores lo dotaron con muchas de las cosas buenas que tienen los deportivos. El motor (170 caballos), por ejemplo, cumple a cabalidad con una de las primeras demandas que tenemos aquellos que sabemos disfrutar como toca del pedal derecho: una velocidad final de 220 km/h. Tengo siempre muy presentes las palabras de Michael Schumacher sobre el Volvo, carro al que considera como el de calle que más se acerca al comportamiento que tienen los purasangre que compiten en los campeonatos de turismos europeos.
Así que, sin más preámbulos, desconecté el control de tracción y estabilidad (STC) -que se acciona con un botón en la consola central- y ataqué las curvas para conocer el límite de las suspensiones. En todo momento el carro se comportó firme. El mismo sistema STC corrige los errores de manejo, es decir, si uno entra a una curva mas rápido de lo debido el computador balancea los pesos haciendo que el vehículo vuelva a una posición más estable. Justo ahí comienza uno a entender por qué Schumacher piensa lo que piensa de Volvo, aunque no es necesario ser un piloto experimentado para sacarle un rendimiento más que interesante al S40 modelo 2005. Lo digo porque el motor se recupera rápidamente gracias a la opción que ofrece su transmisión automática adaptativa de cinco velocidades (Geartronic).
Y cosas que suman: el S40 2005 viene con un impresionante radio Alpine, ocho parlantes, mandos en el timón y antena de diversidad en el techo (radio y GPS). Este Volvo tiene todos los accesorios y comodidades que se esperan de la gama alta, y un nivel de seguridad impresionante y difícil de superar, el Sistema Inteligente de Información. Pero más allá de todo esto, me impresionaron sus poderosos frenos, el pedal izquierdo funciona de maravilla y es consecuente con la agilidad que permiten en la ruta sus llantas, que calzan unos atractivos y muy deportivos rines 16.
El S40 es una gran novedad en la calle, todos miran y se preguntan qué marca es. Pues es un Volvo, el nuevo Volvo, el nuevo S40, un muy buen carro y, sin lugar a dudas, una de las mejores opciones dentro de este segmento tan exigente. Puedo decir algo con toda seguridad: apoyo a Schumacher (así a el no le importe mucho que yo lo apoye), el campeón sabe elegir muy bien, y lo más importante es que es rápido, ya sea en un Ferrari F2005 o en un Volvo.

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