Tenga un plan de millas

Este debe ser sí o sí un requisito antes de si quiera plantearse la posibilidad de viajar en primera, asegura Eric Rosen, editor de viajes de Bloomberg. La razón es simple: las aerolíneas agradecen su lealtad y de tener cupos disponibles, a las primeras personas que eligen son a sus clientes frecuentes. (Sexo, popó, emergencias y otros secretos de los aviones)

Lógicamente, entre mejor sea su estatus, tiene más posibilidades de tener el ascenso. Además, dice Rosen, trate de negociar su ascenso sin la necesidad de gastarse ni una sola milla o de usar las menos posibles. Si le piden muchas, no vale la pena. Piense que esas millas las puede usar, más bien, para comprar otro tiquete.

Viaje solo

Más fácil uno que dos, ¿no? Pero acá el truco no es solo ese, sino que también es clave su flexibilidad para aceptar viajar en un vuelo anterior o más tarde que el suyo. Ya que usted solo depende de usted, es bueno que llegue al aeropuerto más horas antes de lo usual y averigüe con la aerolínea en la que viaja.

No es ningún misterio que la prioridad de sillas se las van a dar a personas que viajen solas y que inclusive no hayan chequeado maletas.

Vístase bien

No es una garantía que solo porque se vista con un traje que vale millones, inmediatamente lo van a subir de clase así que tampoco se crea un farandulero en el aeropuerto. (¿El más cómodo? ¿El más seguro? Cuál es el mejor asiento en un avión)

Fiona Nimmo, asesora de talento para Delta Airlines, asegura que hombres vestidos de negocios o inclusive con pinta tipo business casual, tienen mejores chances de ocupar asientos vacíos en primera clase que aquellos que suelen viajar en sudadera o pinta dominguera.

Llame antes del viaje

Lo más frecuente es que si usted llama a una aerolínea es para quejarse o averiguar el por qué cancelaron o retrasaron su vuelo. Pocos llaman a felicitar o a simplemente, con buenas intenciones, averiguar un upgrade, asegura Peter Junis, asesor de servicio al cliente para British Airways. Pocas veces ocurre pero esto puede tener una recompensa.

Si usted, amablemente y con la disponibilidad de esperar el tiempo necesario al teléfono, pide que lo muevan de silla, la gente del call center puede romper una que otra regla y cumplirle el milagrito. (7 Cosas que las aerolíneas pueden hacer con sus pasajeros y tal vez usted no sabía)

Escoja la ruta adecuada

Muchos desconocen este truco pero es clave tener la menor competición posible para conseguir el ascenso, explica el bloguero de viajes Gary Leff. Por eso, lo mejor es evitar las rutas —trayectos y horarios— en los que los empresarios se mueven como los vuelos en las madrugadas y las tardes de jueves y viernes. La mitad de la semana y en épocas de vacaciones escolares —cuando las familias viajan juntas en clase turista— son oportunidades ideales, dice Leff.

No compre descuentos

Sí, sabemos que es difícil resistirse a las ofertas económicas que de vez en cuando sacan las aerolíneas. Pero si de verdad quiere que lo suban a ejecutiva, los encargados de hacerlo siempre se fijan en la condición de su tiquete. Jane Mathis, bloguera de viajes para el periódico The Guardian de Inglaterra, argumenta que la tarifa plena puede resultar muy útil al momento de viajar.

Mala suerte

Así como lo lee. Usted puede pensar que es el peor día de su vida si le tocó en el asiento de la mitad, no reclina y a su lado va un bebé que no para de llorar. Fresco, en ocasiones, las azafatas y los encargados de vuelo lo entienden y se compadecen de usted. Si es posible, y si hay alguna silla libre en primera clase, intentarán moverlo. (Por qué no debe asustarse con las turbulencias en los vuelos)

Eso sí, no se quede callado y, amablemente, intente que lo muevan lo antes posible.

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