Si algo caracterizaba a Steve Jobs, uno de los responsables de la enorme revolución tecnológica de este siglo, es que era una persona discreta. El fundador de Apple solía aparecer en público con unos jeans claros, una camiseta negra y unos tenis blancos. Su fortuna era bien conocida, pero no era un tipo a quien le gustara presumir. Esa personalidad le permitió no ser un amante de los supercarros, y pese a poder comprarse el que quisiera, el más lujoso que tuvo fue este BMW Z8 del año 2000. (Cuándo sale un nuevo iPhone, el suyo se pone más lento ¿Qué tan cierto es?)

Jobs siempre fue un devoto de la ingeniería alemana y quizá por eso sí se enamoró de este deportivo que, en la época, era toda una novedad. De hecho el de Jobs fue apenas la unidad numero 67 entregada en Estados Unidos de un modelo que marcó una tendencia en gran medida por su diseño simplista y sus toques minimalistas, algo característico del gurú tecnológico. Equipado con un motor V8 de 4,9 litros y 400 caballos de potencia, tiene una caja de cambios manual de seis velocidades y una velocidad máxima de 250 km/h. De color platino y un interior de cuero negro, este Z8 tiene todos los papeles al día, un envidiable kilometraje de apenas 25.000 kilómetros, una placa personalizada y hasta un celular Motorola que Jobs usó mucho tiempo. Se espera que Sotheby’s subaste esta joya entre los 300.000 y 400.000 dólares.

LA CIFRA

1200

Ese es el número, en millones, de teléfonos iPhone que se han vendido desde 2007, año en el que salió el primer modelo, hasta 2016. El teléfono, presentado por Jobs, introdujo una revolución en los celulares a nivel mundial y es, hasta la fecha, el más exitoso en la historia. (Consejos para tener más espacio en su celular)

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