La cerveza es un trago que sirve para acompañar muchísimas comidas, hasta un postre de chocolate. Y aunque sola sabe muy bien, sabe aún mejor si la acompaña con algún plato o pasabocas. Para que no se enrede con recetas ni pase mucho tiempo en la cocina, le enseñamos cinco acompañantes que ya están listos o se hacen en menos de 5 minutos. 

Frutos secos

Es el acompañante predilecto de la cerveza y por algo será. En muchos bares de hecho le regalan maní para acompañar sus cervezas y aunque muchos creen que esto es solo una estrategia para que le dé más sed y pida más trago, hay una razón científica detrás. La ‘pola‘ tiene por lo general un sabor amargo y después de un punto se vuelve hostigante. El maní ayuda a nivelar este sabor y que se la pueda pasar más fácil. Y fresco, no tiene por qué ser un snack aburrido: puede mezclar varias nueces, frutos secos y hasta chocolates. De verdad se lo recomendamos. (15 consejos útiles para su próximo asado)

Fritos

Cualquier frito amerita una cerveza helada: anillos de cebollas, papas a la francesa, alitas de pollo, empanadas, arepas... no hay límites. Clave que lo acompañe con una cerveza para limpiar el paladar, pero que no sea lo suficientemente fuerte como para quitarle el sabor salado de estas frituras. 

Nachos con salsas

En cualquier supermercado consigue una bolsa de totopos, nachos o en caso dado Doritos. La salsa también la puede comprar lista (puede ser una picante, de queso cheddar, la que quiera) o hacerla usted mismo: un guacamole, un pico de gallo, lo que sepa hacer. Eso sí, si escoge una picante lo ideal es que la acompañe con una lager. Más fácil imposible. (Platos que puede hacer en 10 minutos (y no son un sánduche))

Edamames

Por si no los conocía, los edamames son fríjoles de soya en su cascara cocinados al vapor. En muchos restaurantes asiáticos los encuentra como una de sus entradas, pero en su casa también los puede hacer. Solo compre estos fríjoles de soya (también los consigue bajo el nombre de vainas de soya) y póngalos un rato en una olla con agua hirviendo por 5 minutos. Escúrralos bien y échele sal al gusto. Así de fácil. Ojo: la cáscara no se come, solo métase la vaina (la cáscara) a la boca y con sus dientes saque los granos de frijol. 

Pizzetas

El queso no solo sabe bien con vino, la cerveza también es un gran acompañante. Por ejemplo, la pizza sabe buenísimo con una pola, pero como la idea es que sea algo que pueda preparar en su casa rápido y fácil, esta es una gran opción. Básicamente lo único que necesita es pan, queso y un horno. Póngalo a tostar y ya está. Ahora, si quiere puede engallarlo un poco más con unas rodajas de tomate y unas hojas de albahaca, queda increíble. Incluso le puede poner una base de pasta de tomate y queda muy parecida a una pizza. O si solo quiere comer queso no hay problema, la única recomendación es que si es uno fuerte (como un queso azul o de cabra), mejor acompáñelo con cerveza negra. (4 recetas para levantar sin necesidad de ser un chef)

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