¿De dónde viene la palabra chilindrín?
Estudiosos de la lengua muy serios aseguran que tiene su origen en la voz inglesa children, que significa ‘niños’. En ese orden de ideas, se referiría a esos pelos que crecen rápido como un infante, se vuelven rebeldes e inmanejables después de un tiempo y parecen tomar vida propia al llegar a su madurez.

¿Es verdad que los chilindrines de todo el cuerpo se engruesan de tanto afeitarlos?
Cierto es que el uso y el abuso de la cuchilla en la cara, en las axilas, en el pubis o en cualquier otra parte del cuerpo les cambia su dirección natural. Por eso cada día se ven más desordenados, hasta llegar a parecer negros y horrendos hilos —­o cabuyas— sin sentido. 

¿Entonces es mejor dejar que los quinceañeros tengan bozo para que más adelante no les salga un bigote digno de dirigente deportivo colombiano?
Hay quienes afirman que es mejor pasar unos pocos años bozudo —y avergonzado— en la pubertad, que tener que lidiar toda la vida con un bigote tupido y caótico debido a la rasurada prematura. Sin embargo, existen madres desalmadas que obligan a sus hijos a depilar con cera esa pelusa insipiente que sale encima del labio; señoras que juran que así el pelo se debilitará en el futuro. En cualquier caso, el tema es dramático, pues no se sabe qué es peor: si tener bigote de paletero durante la adolescencia y que sus amigos lo bauticen ‘Bozo e´lulo’ o que esos mismos amigos se la monten eternamente porque en el colegio vivía con la piel supralabial roja y maltratada. Recuerde que los niños suelen ser crueles. Piense dos veces antes de tomar esa decisión.

¿A qué edad salen los primeros pelos gruesos y visibles en las orejas y la nariz?

Suelen asomarse después de los 30. Psicólogos y sociólogos reputados aseguran que por eso muchos hombres se casan antes de esa edad. En resumidas cuentas, esos vellos anuncian el comienzo de la debacle del hombre. Así, la vida se divide en dos etapas: antes del chilindrín nasal (A.C.) y después del chilindrín nasal (D.C).



¿Qué hacer entonces?
Erradicarlos. Y con glifosato, si es necesario. Es bien sabido entre los varones, sobre todo entre aquellos que se ufanan de ser más machos que Vicente Fernández, que quitarse los pelos corporales es tan mal visto como usar la cantidad de gel que se aplica el hijo del mariachi, Alejandro Fernández. Pero la nariz y las orejas son las dos zonas del cuerpo que se escapan de este lugar común. Porque si algo espanta a las damas es un pelo negro y solitario que se asoma en forma de liana por una fosa nasal o una cavidad auricular.



¿Cómo deben afeitarse esos vellos tan molestos?
Para las orejas: pinzas, si es un solo pelo, o cera, si son muchos. Para la nariz: hay unos aparatos eléctricos cuya cabeza cónica rota a alta velocidad y los elimina. Sin embargo, dicen algunos expertos que ese método robustece ese pelillo, por lo que recomiendan hacerse la cera una vez al mes en los bordes interiores. ¿Se está preguntando si ese procedimiento duele? Claro: se siente un insoportable ardor que hace derramar lágrimas y provoca estornudos, pero vale la pena.


¿Puede un tipo afeitarse o al menos delinearse las cejas?
Un hombre puede hacer lo que le dé la gana: puede jugar sillas musicales en un programa tempranero con Jota Mario, por ejemplo, o tener un hablado tan postizo como el de Manuel Teodoro. Pero volviendo a las cejas, nuestro consejo es que no se meta con ellas a menos que tenga un problema real y los pelos de esa parte del cuerpo ya le sirvan de visera. Si ese es su caso, sepa que la mayoría de mujeres que asesoraron esta investigación solo aceptan tres movidas estéticas en las cejas: quitarse algunos vellos de los párpados para resaltar los ojos, podarse un poco con tijeras para bajar el volumen o arrancarse uno que otro pelo muy evidente de la entreceja; solo así evitará que los recocheros de la oficina lo llamen CJ. No se haga nada más, por el amor de Dios.



Si tiene barba, ¿mejor arreglada o tal cual crece?
Bueno, si le sale la barba dispareja, tipo señor Miyagi, no se la deje crecer nunca. Si no es su caso, los resultados arrojados por nuestro opinómetro revelan que las mujeres entre los 30 y los 50 años prefieren a los tipos con una barba corta, de máximo dos o tres semanas. Esta debe estar perfilada y afeitada a la altura de los pómulos, para evitar el crecimiento de los pelillos de cuy que allí salen, conocidos popularmente como “pelos de rata”. Le recomendamos también afeitarse los pelos del cuello, debajo de la papada, y más si se le unen con los del pecho. Sin embargo, hay algunas chirretudas menores de 30 y otras nostálgicas mayores de 50 que gustan de barbas largas y pobladas, tipo Noé. Lo que ellas no entienden es que la barba de Noé debía oler a lo mismo que la axila de Jesús después de cuarenta días en el desierto.



¿Qué se debe echar uno para lavar la barba: champú, jabón, nada?
Lo que quiera, pero, por favor, lávesela a diario: las mujeres que lo saluden de beso agradecerán que, al juntar cachete con cachete, no les huela a una mezcla del Milo del desayuno de hace unos días, el ajiaco del almuerzo de ayer, el cigarrillo de después de comer y el sudor que brota de cualquier sector velludo. Ojo, hay una teoría según la cual algunos jabones en barra sacan caspa al aplicárselos en cualquier tipo de pelo, así que mejor compre jabón líquido, ojalá especial para la cara.

¿Qué hacer para la higiene de los pelos del pubis?
¿De verdad toca explicar eso? Láveselos también, cochino.



¿Cada cuánto un tipo se debe hacer el ‘pipicure’?
Tenga siempre en cuenta que pocas mujeres soportan a los tipos afeitados muy a ras o con una selva donde puede habitar hasta una tribu no contactada. Un afro allá abajo como el de Marcelo (lateral brasileño del Real Madrid) o como el de su álter ego colombiano, Alberto Gamero (exentrenador del Boyacá Chicó), lo único que va a hacer es negarle muchas noches de pasión. Los expertos recomiendan hacerse el ‘pipicure’ o el bikini —sí, así también le dicen técnicamente al acto de quitarse los pelos del pubis masculino— a manera de podado al menos una vez al mes y con un profesional para evitar accidentes. Sea higiénico, su pareja se lo agradecerá.

¿Qué hacer con las huevas?
De solo ver la textura de los cojones, un hombre cualquiera se imaginaría que esa bolsa expandible de piel y pelos es imposible de rapar. Pero no: los chilindrines testiculares resultan ser un matapasiones para las viejas, por lo que es menester quitarlos. Sepa que afeitar una pelota es una misión difícil, pero no imposible. La recomendación es que vaya a un centro especializado para que salga ileso. Pero si se niega a gastarse sus pesitos en una trasquilada oval o no quiere que un desconocido juegue con su escroto, remítase a las Instrucciones para depilarse los testículos.



¿Y esos pelitos que salen en la base del pipí?
Peor que un vello púbico amazónico es uno trasquilado de forma dispareja. Por eso lo ideal es bajarse también los pelos que nacen en la raíz fálica. ¿Cómo? Los profesionales recomiendan —y es en serio— que logre una erección para que la piel quede estirada y sea fácil pasarse una máquina de afeitar eléctrica. De hecho, en algunos lugares le tocan el pene intencionalmente con la máquina afeitadora —y vibradora— para que el procedimiento sea más fácil.



¿Puede usar cuchilla de afeitar en esa área?
Pero con delicadeza y tacto. ¡Y ojo!: nunca utilice la misma cuchilla en la cara y en “las partes”, eso da para problemas de higiene e infecciones en la dermis facial, que no está acostumbrada a recibir las bacterias que se dan en esas partes del cuerpo que viven ocultas del sol.



¿Es verdad que hay hombres que se depilan entre las nalgas?
Aunque cueste creerlo, son más de los que usted se imagina. Hay muchas mujeres a las que les gusta que sus parejas estén sin pelos entre las nalgas, pues piensan que a la hora del sexo lo que tiene que prevalecer es la limpieza. Y tiene sentido, pues, aceptémoslo, una entrenalga peluda es la ‘Doña Juana’ del cuerpo humano. Vamos a explicar cómo lo hacen los profesionales —si de solo pensarlo ya le empezó a doler, pase a la próxima pregunta—. Primero: láveselo, échese talcos para evitar la sudoración y póngase en cuatro —hágalo, no es un chiste—. Segundo: déjese aplicar cera caliente. Tercero: pida que se la quiten lo más rápido posible. Cuarto: úntese un gel aliviante. Suena doloroso, pero dicen los especialistas que la sensación posterior es suave, blanda y placentera.



¿Cómo ven las viejas a un tipo que se hace láser?
¿Cómo ve usted a Carlos Calero cuando sale bailando en una propaganda? Con un poco de escozor, ¿no? La mujer promedio no quiere estar con un tipo metrosexual que tenga más cremas y perfumes que ella, que no pueda salir a la calle si las medias no le combinan con el cinturón y, sobre todo, que se depile con láser por completo. Sin embargo, hay quienes logran, por ejemplo, erradicar el ‘pipicure’ semanal con esa técnica. Es su decisión. Si lo hace, asúmalo.


Si un hombre es muy peludo en el pecho, ¿cuántos botones de la camisa se debe abrir?
Con un solo botón abierto se ve como niño en primera comunión. Con tres, como un traqueto ochentero. Conclusión, como los martinis: siempre dos, con o sin pelos en el pecho.


¿A las viejas les gustan esos pelos?
Les gustan, pero no en exceso. Un green de golf está bien, un saco de cachemir todavía vale y un potrero virgen, asusta. Un indicador muy diciente es el siguiente: si al meterse en una piscina sus pelos parecen nadar con vida propia, es hora de una podada leve con cuchilla eléctrica.