Entonces la Asociación del Fútbol Argentino dispuso que jugáramos en un estadio neutral y escogieron el Monumental de River. Era la primera vez que se encontraban los dos clubes de la ciudad en una semifinal. Ese partido lo ganamos 1 a 0 por un gol de palomita que metí a 13 minutos del final. Ese fue el primer paso para ganar la Copa Argentina tres días después frente a San Lorenzo de Almagro.

Por supuesto que estábamos muy contentos pero no pudimos festejar mucho porque a los tres días jugábamos de nuevo, estábamos en Buenos Aires y teníamos que viajar a Rosario porque la final fue acá, en Rosario, otra vez en cancha neutral, en la cancha de Newell‘s. Y bueno, ya estábamos enchufados con ese partido. Celebramos pero muy íntimo, en un hotel del centro de Buenos Aires.

Acá en Rosario hay una organización que se llama la OCAL, la Organización Canalla para América Latina. A la hinchada de Rosario se le llama "Canalla". Ellos empezaron a reunirse desde el año 1967, creo. Luego la fiebre creció con ese primer título que logramos, pero sobre todo por haber derrotado a nuestros eternos rivales. Yo conocía a algunos integrantes de la OCAL que eran amigos míos y bueno, me dijeron que querían celebrar mi gol. Entonces los de la OCAL organizaron en el 72 la celebración de nuestro triunfo frente a Newell‘s, y a partir de ese año todos los 19 de diciembre repetimos mi gol de palomita. El festejo fue creciendo en forma impresionante porque el primer año fuimos 30 personas y con el tiempo hemos llegado a reunirnos hasta 2000.

Incluso lo hemos festejado fuera de Rosario y de la Argentina. La primera vez fue en Santiago de Chile. También hemos ido a Miami, Barcelona y Mallorca. Siempre el 19 de diciembre. La única excepción fue en un cumpleaños mío, un 14 de septiembre: nos fuimos unas 40 o 50 personas de Rosario para Cuba, y en esa ocasión el hijo del Che me hizo el centro.

Siempre me pasa la pelota una persona distinta, no Jorge González, quien hizo el centro en el partido. La última vez que lo celebré fue el año pasado acá en Rosario y el centro me lo hizo un ex jugador de Central que estuvo en muchísimos partidos en la selección nacional, Federico Vairo.

Normalmente los 19 de diciembre arrancamos a las 9 o 10 de la mañana, vamos a la estación deportiva de Rosario Central, en Granadero Baigorria, y preparamos un asado. Después de comer, a las dos o tres de la tarde hacemos la palomita. El año pasado tuvimos mala suerte porque fue un día de mucha lluvia, pero hicimos lo mismo y como a las tres hice la palomita en medio del barro: no había otra forma. Seríamos ese día unas 150 personas.

Fontanarrosa escribió un cuento que se llama 19 de diciembre de 1971. Yo sabía que lo estaba haciendo ‘el Negro‘ porque éramos amigos, vivíamos muy cerca. Él tenía el estudio a la vuelta de mi casa. O nos encontrábamos en un café que hay acá en Rosario que se llama El Cairo. Ahí se juntaba una vez a la semana un grupo de amigos que se llama la "mesa de los galanes". Nosotros no éramos los galanes, por supuesto, pero los conocíamos. Ahí creo que ‘el Negro‘ Fontanarrosa me contó que estaba escribiendo su cuento.

En el 69 me buscó en Rosario un equipo de Buenos Aires para que me fuera a jugar con ellos. Yo no quería irme de aquí y me escondí para que no me encontraran. Creo que fue la mejor decisión: a mí me gusta aquí, y el destino me tenía preparado ese gol.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.