“Con mi abuelo Justo íbamos al estadio Eduardo Santos, porque dos de mis tíos Palacio jugaban en el Unión. Nos íbamos y nos devolvíamos a pie, nunca cogimos ni un carro ni un bus, nos demorábamos como 20 minutos de ida y luego de vuelta”.



“Yo acompañaba a entrenar a mi papá, que era futbolista profesional. Un día no me llevó y el Turco Deibe, un argentino que jugaba con él, le preguntó: ‘¿Dónde está el pibe?’. Y así me quedé”.



“Recuerdo que solo escogían a 30 pelaos para la sub-15 del Magdalena. Entonces iban leyendo nombres y nombres, y yo no quedaba. Al final, cuando iban 29, me señalaron a mí y dijeron: ‘El último es ese pelaíto’”.



“Todavía tengo la foto de mi primera vez en la Selección Colombia de mayores: estaba encargado el Caimán Sánchez, y me convocó para un amistoso en Cartago contra el Tolima. Estaban Sarmiento, Willington Ortiz, y salí de titular…”.



“En el Montpellier me recibió el técnico Pierre Mosca, y me tuvo como seis meses en la banca. No le reproché, pero sí le pregunté por qué no me tenía en cuenta. Me dijo que el presidente era el que había decidido contratarme, no él. Entonces le respondí: ‘¡Eche, pero yo no tengo la culpa!’”.



“Con el Montpellier fuimos campeones de la Copa de Francia, con el equipo recién ascendido. Para la semifinal, me fueron a buscar en avioneta particular, porque ya estaba concentrado para el Mundial del 90. Jugué y ahí mismo me devolvieron a la selección”.



“Jugábamos en el Santiago Bernabéu, yo estaba marcando el primer palo, y Michel se me paró al lado. De pronto me toca los huevos una vez, dos, tres… La primera no reaccioné, eso pasa a veces en el fútbol; la segunda abrí los brazos y le pregunté qué le pasaba, y ya a la tercera le reclamé: ‘¿Oye, tú eres marica o qué?’”.



“El sueco Kennet Andersson me lesionó la rodilla, pero le dije al profe que podía seguir, que estaba bien. Entonces aguanté y apenas salimos para el segundo tiempo fui a darle… Cosas del fútbol”.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.