Pablo Escobar, el narcotraficante más célebre de la historia, era un gran imitador de Topo Gigio. Creía que los valientes eran quienes no probaban la cocaína. Su comida favorita era la remolacha. Y la canción que siempre escuchaba dice: “el destino es la mano que nos da vida”. (Yo estudié con Pablo Escobar)

La entrevista con Sebastián Marroquín –el hijo de Pablo Escobar– se concretó después de intercambiar 27 correos electrónicos. Pero yo no quería algo convencional. Quería humanizar a Pablo, saber qué le gustaba comer, qué lo ponía nostálgico o le sacaba la piedra.

Foto: Claudio Esses

Después de conversar por más de una hora con Sebastián, quien ha escrito dos libros sobre su papá que han sido traducidos a 14 idiomas, estas fueron sus mejores frases.

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La foto favorita

Mi favorita terminó convirtiéndose en la favorita de él. La foto de la Casa Blanca. Él la tenía siempre colgada donde podía, la tenía enmarcada en la cárcel La Catedral. No sólo refleja el amor de la familia, sino quizá algo más difícil de entender… la permisividad con la que se recibía a mi padre en los Estados Unidos, en sus épocas más prósperas como narcotraficante.

Foto: Cortesía Familia Marroquín Santos

Ternura

Imagínate a Pablo Escobar cantando las canciones de Topo Gigio, con la voz de Topo Gigio. A mí me cantaba y a mi hermana siempre le contó cuentos.

Escena inolvidable

El momento en que nos despedimos, la última vez que lo vimos. Él lloró (nunca lo había hecho). No había mucho optimismo en la familia. Es algo que no voy a olvidar

La frase

“Valiente es aquel que no la prueb”a, cuando me hablaba de las drogas. Siempre me educó y me dijo que no consumiera. Una paradoja tratándose de uno de los narcos más importantes del siglo pasado.

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Las drogas

Yo consumí marihuana a los 28 años, doce años después de que él murió.

El mejor recuerdo que tiene de Pablo Escobar

Sin duda sus consejos como papá. Su amistad. La manera de hablarme sin tapujos. Los buenos consejos que me dio. Por ejemplo, nunca me aconsejó seguirle los pasos.

Lo más difícil de ser el hijo de Pablo Escobar

El prejuicio. El hecho que una sociedad no te reconozca como un individuo. Sino que te juzgue y te mire como si fueras el propio Pablo Escobar.

El viaje

Fue un viaje largo como de 20 días con toda la familia por todo Estados Unidos. Todo el tiempo recorriendo y gastando. Recuerdo muchos excesos y excentricidades. Un día llegamos a un aeropuerto y había más limosinas que personas. No había un límite para el dinero.

Le sacaba la piedra

Que yo fuera una persona maleducada. Que no pidiera el favor, que no diera las gracias. Debía  tratar de igual a igual a las personas..

Las excentricidades

Solo te puedes montar en una moto una vez… Entonces para qué cincuenta. Mi papá compraba por docenas. Yo tuve un apartamento de soltero a los 11 años…

-¿Qué hacías?

Eso no se puede escribir. Nada que lamentar, solo cosas ricas.

Olor

La remolacha porque era de lo que más comía. Le gustaba mucho.

Los recuerdos

Realmente no hay mucha cosa porque todo quedó destruido por la guerra. La ropa la conservo, un reloj y algunos de sus documentos. También la ropa con la que murió la tengo y de esa no me desprendería.

Sentarse a conversar

Me gustaría preguntarle qué piensa que el narcotráfico sea convertido en delito político.

La fortuna

Si mi papá hubiera tenido 25 mil millones de dólares no había rastro de Colombia. Yo investigué pero no es como lo pintan. En los momentos cúspide como narcotraficante, en un fin de semana, se pudo meter al bolsillo 50, 60, 70 millones de dólares. Pero también a ese mismo nivel gastaba.

La vida real

Después de la muerte de mi papá, me di cuenta que yo sabía hacer cosas básicas, estaba aislado de la realidad de la vida. Por ejemplo, no sabía comprar una hamburguesa por mi propia cuenta. Siempre lo habían hecho por mí y las cuentas se pagaban solas.

La canción favorita de Pablo

Las marionetas de cartón

Las novelas, la serie

La gente no sabe distinguir entre la realidad y la ficción. La serie Narcos de Netflix faltaron muchas cosas. Me di cuenta que están inspirando a los jóvenes para seguir el camino de mi padre. A la par que comienzan las temporadas, empiezo a recibir mensajes de todas partes del mundo, pelados confundiéndose.

Entonces piensas que la vida del narco es la vida placentera, rodeada de poder, de chicas bonitas, autos súper lujosos, puedes disponer de lo  que sea tanto de la vida de las personas como del dinero. Yo también quiero ser el Pablo Escobar de la serie. El verdadero Pablo Escobar entre más dinero tenía, más pobre vivía.

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