Jhon Fredy Tello tiene, según dice su cédula, 27 años. Nació y creció en el sur de Bogotá, en donde vivió con su familia hasta graduarse de un colegio privado e irse a prestar el servicio militar en Caquetá. Ese año le dio muy duro, y allá aprendió a fumar marihuana; cuando volvió y se fue a vivir con su novia, probó el bazuco y poco a poco dejó de ir a dormir a la casa hasta que un día ya no volvió más. Tiene una hermana que vive en la ciudad y a quien a veces visita, pero el marido no lo deja entrar, y sabe que su familia vive en Santander, pero no se quiere ir a vivir al campo. Cuando lo invitamos a quedarse a dormir en el Hogar de paso de la carrera 35 dijo que no, porque con la bañada, la ropa nueva y la cama suave, le da miedo "que se le vayan a dañar los huesos". Además, tenía que volver a su lugar de siempre, en la 92 con 15, para mostrarle su nueva pinta a las señoras que le dan plata a cambio de la promesa de que pronto dejará la calle.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

Contenido relacionado