EN SANTIAGO

El 4 de febrero comenzó el Tour Olé por Latinoamérica en la capital chilena. Tras 21 años sin presentarse en Chile, los Stones llenaron el Estadio Nacional con 55 mil espectadores. La banda telonera fue la emblématica Los Tres, que tocó por dos horas. Los británicos, que cumplieron su cita a las 9:10 p.m., estuvieron sobre el escenario durante casi dos horas seguidas.

Sin embargo, hubo más cosas que el concierto. Los británicos llegaron a Santiago el domingo 31 de enero por la mañana y se hospedaron en el hotel San Cristobal Tower. Desde ese momento le dieron gusto a los fanáticos con un anuncio por redes sociales que, hasta el momento, no se ha repetido en ninguna otra parada del Tour: citaron a sus seguidores a las 3 p.m. del lunes 1º de febrero para ser testigos de una sesión fotográfica que realizarían ante la prensa local a las afueras del Estadio Nacional.

En efecto, y puntualísimos, ante más de 300 fanáticos, los Stones aparecieron a la vista de la gente que los esperaba para posar frente a los medios locales como las tremendas estrellas de rock que son. Allí se grabó el video promocional "Hola, Latinoamérica" de su gira por el continente.

De una vez, aprovechando que ya estaban en el escenario,  hicieron las primeras pruebas de sonido. De acuerdo con los medios chilenos, algunas de las canciones que ensayaron fueron "Gimme shelter", "Sympathy for the devil", "It‘s only rock and roll (but I like it)", "Paint it Black" y "Wild horses".

En la noche, los Stones cenaron en Mestizo, uno de los restaurantes más apetecidos de Chile. La multitud, entre fanáticos y fotógrafos, era tanta que la banda tuvo que salir por la puerta de la cocina, en la parte trasera del restaurante.

EN BUENOS AIRES

Los ‘rolingas‘ argentinos tuvieron tres fechas de fiesta con los Stones en el Estadio Único de La Plata: el 7, el 10 y el 13 de febrero. Al igual que Chile, los Stones no iban a Argentina desde 1995. El furor comenzó días antes, cuando se supo que los Stones ya estaban en Buenos Aires y andaban, quien sabe dónde, dando paseos por la ciudad. Por ejemplo, el 5 de febrero, Jagger y Ron Wood se aparecieron en un concierto privado que Charly García estaba dando en un bar del hotel Faena de Puerto Madero. La banda también se reunió, a fiesta cerrada, con Mauricio Macri en un asado con la familia del presidente. Para rematar, un día antes del primer concierto, Jagger posteó en su cuenta de Instagram una foto suya en el tradicional barrio Palermo que inmediatamente se convirtió en una nueva postal de la ciudad.

Ya es sabido que la banda ha declarado más de una vez que para ellos no hay público más ‘caliente‘ que el argentino y, no en vano, Mick Jagger entró cámara en mano al estadio grabando a los fans que llevaban esperando hasta 24 horas en fila. Ciro y Los Persas fue la banda telonera junto con La Beriso, con una breve presentación de Los Piojos y, entre los invitados de honor en el público, estuvo Charly García, a quien hicieron un saludo en medio del concierto.

Durante las tres jornadas también hubo saludos para el papa Francisco e incluso para Gimnasia y Estudiantes (los equipos de fútbol de La Plata) a quienes los Stones ofrecieron disculpas porque "hoy nosotros jugamos de locales". Con pequeñas variaciones, los Stones tocaron 19 canciones.

EN MONTEVIDEO

El 15 de febrero los Stones aterrizaron por primera vez en Uruguay y se hospedaron en el hotel Sofitel de Montevideo, donde cientos de fanáticos esperaron por horas su llegada, aunque no pudieron verlos ya que ingresaron por un acceso subterráneo. El concierto fue al siguiente día, el 16 de febrero, en el estadio Centenario con lleno total. Las adecuaciones para la logística del recital en la capital uruguaya tomaron más de una semana.

Esa misma noche, Mick Jagger se reunió con Ruben Rada, leyenda viva del candombe, y del encuentro quedó una versión de Satisfaction en tambores uruguayos que se convirtió en un video pasado por todos los noticieros. 

El concierto empezó a las 7 de la noche en medio de la controversia porque los elegidos para ser teloneros fueron Boomerang, banda uruguaya fundada en 2006 cuyo repertorio se ha inclinado últimamente hacia el pop. La temperatura alcanzó los 40 grados centígrados esa noche y, nuevamente, a las 9 de la noche, los Stones hicieron su aparición. Aunque el setlist fue practicamente igual a los anteriores hubo dos momentos que no se habían visto: la incursión de Keith Richards como cantante y la participación de Rapsodia, un grupo de coro local, en You can‘t always get what you want.

Pero hubo más. Esa noche, antes del concierto, Luis Suárez, fanático declarado de los Stones, le hizo llegar un regalo a Mick Jagger: su camiseta de la selección uruguaya autografiada.  En medio de la noche, y después de preguntar si Gardel era uruguayo, Jagger hizo una pausa para saludar al delantero del Barça y dijo: "Luis Suárez me mandó su camiseta. Gracias, Luis: aún me duelen esos goles". Sin embargo, la frase con la que el público estalló fue cuando Jagger remató diciendo: "Este es nuestro Maracanazo".

EN BRASIL

Pasaron 10 años para que Brasil vibrara de nuevo con los Stones, desde el mítico concierto gratuito que ofrecieron en 2006 en la playa de Copacabana con cifras apoteósicas: 1.3 millones de espectadores, 5 millones de euros en inversión y 6 mil miembros de la policía en un operativo de seguridad por todo Río de Janeiro. Esta vez, las jornadas no fueron de récord pero cerca de 200 mil brasileños disfrutaron del mejor repertorio de los Stones en las tres fechas que se presentaron: 20 de febrero en Rio de Janeiro, 24 y 27 de febrero en Sao Paulo y el 2 de marzo en Porto Alegre.

La lluvia trató de ser protagonista en las primeras dos jornadas, pero los Stones no se atemorizaron. En Río tuvieron que ampliar el horario del servicio de transporte público para poder evacuar a la multitud que esperó en el Maracaná hasta 24 horas antes de que se abrieran las puertas. En el primer concierto de Sao Paulo, al momento en que Keith Richards comenzaba a cantar en You Got The Silver, el guitarrista recibió una ovación del público por más de un minuto y que él mismo tuvo que detener diciendo: "Tenemos un show para hacer".

EN LIMA

Por primera vez, los Rolling Stones tocaron en Perú y la locura fue inevitable. La banda llegó un día antes a la capital peruana y, sin revelar su ubicación real, dieron pistas de su paradero por medio de Periscope. Se supo con toda certeza que pasaron a cenar en los restaurantes Astrid y Gastón y Central (que también están en Colombia) y no en vano dijeron al público en medio de su concierto: "Tienen la mejor comida del mundo".

La noche más esperada por los fanáticos peruanos fue el domingo 6 de marzo, sin embargo, de acuerdo con diarios como El Comercio, hubo asistentes que acamparon a la salida del Estadio Monumental de Lima desde el jueves 3 de marzo.

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