Nos vamos a apartar un poco del tema vino porque en mis visitas a los restaurantes me he encontrado con perlas como las que les voy a enunciar a continuación, y que me parecen deplorables. Señores de los restaurantes, cambien porque sus clientes son un recurso no renovable y si los maltratan, se acaban.
A cuántos de ustedes no les ha sucedido que llegan al nuevo restaurante, hacen un cálculo de la cuenta y respiran aliviados, porque pueden pedir vino y pasarla bien, porque los precios están dentro de lo razonable, pero, sorpresa: cuando llega la cuenta, por alguna razón sale 26 por ciento más costosa. Se debe que a pesar de las regulaciones de la Dian existen negocios que no incluyen dentro de sus precios el IVA y el 10 por ciento adicional de servicio "voluntario".
Las reservas se han convertido ya en un problema. El restaurante puede estar vacío, ser las tres de la tarde. pero si usted no tiene reserva, la amabilísima sargento mayor de la anfitriona no le puede ubicar una mesa.
Los precios ocultos: usted revisa y encuentra que el postre, que a duras penas alcanza para una persona y que está más engallado que su compañera loba de universidad, vale $12.000 + IVA y que el tinto y la aromática valen $4.100 + IVA. Cuando usted le pregunta al mesero por qué, le explican que el café es italiano y que las aromáticas son traídas de la India y maceradas en cuartos especiales. Al final usted sonríe y jura jamás volver a pedir algo por el estilo. Señores, ¿no creen ustedes que si van a un sitio, y dejan media quincena, el restaurante podría por lo menos darles un tinto a precio razonable?
La siguiente es un poco extraña y no es tan usual. Llega usted a un restaurante con precios bastante altos y le ofrecen un plato fuerte. Le puede agregar la salsa que quiera por un precio algo alto, pero no contentos con eso, el acompañamiento, que en todas partes está incluido, lo cobran por aparte y el más económico vale $5.000 + IVA, con la excusa que alcanza para dos personas.
La moda de los platos compartidos: uno es muy poco para dos y dos platos es mucho. Cada uno vale el triple de lo que vale un plato y siempre le pasa una de dos: o quedamos con hambre por haber pedido poco o con una cajita de sobras por pedir mucho. Por favor, sirvan lo razonable, ni más ni menos.Lo mejor que les puede pasar a los restaurantes es que los clientes nos digan cómo les parecieron las cosas. La única manera de mejorar y de que nuestra industria gastronómica siga creciendo en calidad es hacer llegar nuestras inquietudes a quien pueda darles trámite.
Para ustedes, mis sufridos comensales de restaurantes, les voy a regalar una botella del excelente vino chileno Trío, de la Viña Concha y Toro. Este vino revoluciona actualmente todo el concepto de packaging y manejo de imagen en un sector que se creía muy tradicional. Tienen tres productos de excelente calidad, todos ellos assemblages, con mezclas de uvas muy acordes. La botella va a cambio de las primeras historias de atropellos en restaurantes. El árbitro de nuevo es hotmail y publicaremos en la página internet de SoHo las mejores historias. Saludos y no me olviden.

"Me interesa el futuro, porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida".
Woody Allen

buena_mesa@hotmail.com

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.