» Aprendí que la carrera y la vida no están del todo separadas, pero que la vida es más importante que la carrera.

» Aprendí que los grandes, como él, no son máquinas de dar consejos, que si dan uno o dos en toda la vida, es mucho. Es mejor observarlos y aprender de verlos actuar.

» Aprendí a ser generoso con todo el mundo. Siempre hay un minuto para detenerse y escuchar a la gente.

» Aprendí a no copiar a otros cantantes. A preparar un plato con lo que hay en mi cocina y con mis propios ingredientes.

» Aprendí que siempre hay tiempo, sobre todo para formarse.

» Aprendí que las palabras son más importantes que la música, pero que la música es más importante que las palabras. (Esto es difícil de explicar pero es tal cual).

» Aprendí a dejar a un lado el ego a la hora de pararse a cantar en un escenario. A estar al servicio de lo que se está haciendo y no usar la música a mi servicio.

» Aprendí que la música se hace haciéndola y no hablando de ella. Menos tilín tilín y más paletas.

» Pero lo que realmente aprendí de Luciano no se puede poner por escrito. ¡Los invito a mi próxima ópera y les muestro!?

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.