Si no es la mujer perfecta, Margarita Wais se acerca, bordea, roza el ideal de un significativo porcentaje de los hombres de este planeta.
Vamos por partes.
Es linda. Muy linda. Hermosa. Tiene 30 años pero podría decir que tiene 18. Ó 25.
Le gusta el fútbol. Sabe de fútbol. Y no cualquier clase de fútbol. De fútbol argentino. Además, habla de fútbol. Y no lo hace ante un par de amigos. Le pagan por hablar de fútbol. Y lo hace a través de Fox Sports, una cadena que se ve en todo el continente americano. Como decían los comentaristas de antes, "desde Tierra del Fuego hasta Canadá". Y lo hace con extremada calidez. No tanto cuando lee noticias, momento en el que asume la actitud solemne y medio acartonada propia de los presentadores. Es en los programas de opinión, en los paneles, en aquellos espacios donde es posible mostrar cierta espontaneidad donde Margarita da a conocer su calidez y su sencillez. ("Tratamos en la medida de lo posible de entretener y pasarlo lo mejor que se pueda", dice). Comenta de fútbol sin necesidad de tableros, ni marcadores de tres colores, ni jergas del tipo "defensa de tres con líbero y doble stopper", "lateral carrilero con proyección pendular". Opina con sencillez, suele hacer comentarios inteligentes, oportunos, ("...nunca opiné de lo que no sabía y cuando hablo es porque creo que puedo aportar algo interesante") y cuando alguno de sus compañeros de set lee cualquiera de los cientos de mensajes que le envían sus admiradores, a ellos les envía un beso enorme: mira a la cámara, abre aún más sus ojos, les dedica a los televidentes la mejor de sus sonrisas?
Como si lo anterior fuera poco, Margarita Wais ha sido una gran deportista. Fue campeona de squash de su país hasta 1996 y suramericana en 1993 y 1995 y alcanzó a estar ranqueada como la número 60 del mundo.
¿Qué más quisiera uno?
Ya como dato adicional: se recibió (como dicen en Argentina) de licenciada en diseño gráfico y publicitario en 1993. Desde 1999 comenzó a aparecer en diversos espacios como Fox Sports Noticias, La última palabra (que le ha permitido trabajar al lado de Fernando Niembro, emblemático periodista argentino de los últimos 20 años), Rumbo al Mundial, Torneos Juveniles Bonaerenses y Los fanáticos. En la cadena América TV trabajó entre 1998 y 2000 en los espacios Insólito TV y Movete con Georgina, y en 1999 condujo los espacios CNV Deportes, de la cadena CNV, y Especiales de Ski y Surfing, de ESPN, hizo algo de radio? Ah, y también dice su hoja de vida que fue protagonista de un comercial de jabón Rexona. (Bueno, nadie es del todo perfecto).
¿Mujer perfecta?
Gracias por los elogios pero lamento desilusionarlos.
Estoy lejos de ese prototipo. Mirá, no sé cocinar ni un huevo duro, como ama de casa soy de lo peor.
¿De dónde viene su afición por el periodismo?
De pequeña nunca imaginé dedicarme a los medios, pero era extremadamente coqueta y parlanchina (además tenía una voz muy grave y potente) aunque en público, ante muchas personas, me cohibía, me ponía colorada.
Y entonces, ¿cómo ocurrió?
Yo siempre digo que las mejores cosas me ocurren por accidente. Hoy estoy feliz, este trabajo es una de las mejores cosas que me han sucedido. Yo había estado viajando y viviendo en Europa. Volví en 1995 para jugar los Panamericanos. Era una época en la que me hacían muchas notas, tal vez porque yo no era una deportista fea, gorda, grandota y musculosa. Una vez a un productor le armé la nota y se la produje porque de squash conocía poco o nada. Le dije dónde se tenía que poner, qué preguntas hacerme: con la pelotita pasa tal cosa, dónde se inventó este deporte. Entonces me dijo que si no quería trabajar con ellos. Y yo no sabía qué iba a hacer porque creía que no era para mí, ¡si yo en el colegio me ponía colorada cuando tenía que leer en público!
¿Su físico la ayudó para llegar a la televisión?
A mí no me regalaron absolutamente nada. Cuando yo comencé en deportes, no alcanzaba con tener buen cuerpo o una cara bonita. Después está el mito de que si llegaste a un puesto importante alguien te dio una mano, ¿vos me entendés? Eso me daba mucha bronca, a mí me costó mucho esfuerzo todo lo que construí en mi carrera, sobre todo porque sentía la necesidad de demostrar a cada rato que yo no era modelo y que para cada tarea me preparaba mucho. Con el tiempo te vas relajando con respecto del qué dirán y los prejuicios, aunque a veces duela.
¿Sintió que la discriminaban por ser mujer?
Nunca sentí discriminación así tan fuerte como suena la palabra, pero reconozco que hay muchos prejuicios en torno a la labor femenina en este medio. Tuve que demostrar que estaba lista (derecho de piso se le dice), pero es mejor así, lentamente, porque algunos golpes te van haciendo fuerte. Cuando me invitaron a participar en La última palabra tuve miedo de confrontar tan directamente con el aficionado al fútbol. Sin embargo, siempre me respetaron y crecí un montón al compartir set con técnicos y ex jugadores.
¿De qué le ha servido en su oficio su pasado como deportista de alta competencia?
Haber competido profesionalmente en squash me sirvió y me sirve para comprender muchas cosas, cómo vive y qué piensa un atleta, cómo se vive la presión propia y la del entorno, cuáles son sus prioridades, y además me ayudó a utilizar el léxico deportivo a conciencia. Entiendo de lo que estoy hablando ?la mayoría de las veces (se ríe)?, me dio mucha seguridad, me sentí algo más autorizada, aunque vale aclarar que se necesitan muchas otras cosas para llevar adelante una tarea digna.
¿Cómo ve el ambiente del fútbol profesional?
El poder del dinero es tan grande que hoy día el amor, las ganas, la garra y el corazón pasan a un segundo plano en la mayoría de los casos. Hay muchos intereses en juego, muchísimo dinero, a veces demasiado, y por eso los clubes terminan quebrando, incluso en Europa, y queda poco tiempo para desarrollar un proyecto de trabajo, mandan los resultados inmediatos. En muchas oportunidades un jugador es más conocido por el dinero que se pagó por su pase que por las características de su juego, increíble.
¿De qué equipo es hincha?
Prefiero preservar la respuesta. Si confieso a mis preferencias podrían acusarme de ser tendenciosa.
¿Cuál es la mejor liga de fútbol del mundo?
Mi respuesta no será quizás objetiva, pasa simplemente por el gusto. Me quedo con la Liga Premier de Inglaterra porque es el paradigma de lo que nos gusta de un espectáculo, sin barras bravas, y en lo deportivo me atrapa, es dinámico, ofensivo, con mucho centro y cabezazo, una fórmula a veces excesivamente usada pero muy vistosa.
¿Cuáles partidos de fútbol le traen recuerdos especiales?
Recuerdo en este momento dos partidos. El 5-0 de Colombia a la Argentina... yo estaba en la cancha y no lo podía creer. Ese resultado, si bien no creo que sentó ningún precedente, fue un shock y les pesa mucho en la memoria a los hinchas argentinos. Otro encuentro que llega rápidamente a mi memoria es la final del mundial de 1978, el sufrimiento de Argentina en tiempo suplementario contra Holanda. Kempes, Bertoni, después la gloria y los festejos junto a mis viejos por las calles, cacerolas en mano? Ese día yo apenas podía respirar: de los nervios sufrí un ataque de asma, pero poco me importó. Fue una de las pocas veces (tenía 7 años) en que me sentí orgullosa de ser argentina.
Un ídolo.
En general nunca tuve ídolos... Sentí mucha admiración por Guillermo Vilas, sinónimo de tenis argentino. Desde chiquita lo seguía. Yo era zurda como él, fanática por aquel entonces del tenis, que lo practiqué desde los 7 años y hasta llegué a colarme junto con mi hermano Adrián para ir a verlo allí por 1981 con motivo de la Copa Davis contra John McEnroe. Fue un flash. Mucho después tuve la oportunidad de entrevistarlo y fue bárbaro, muy enriquecedor.
Un personaje que admire.
Me gustaría conocer a Madonna, acompañarla en alguna gira, ella tuvo y tiene la desfachatez y el coraje para hacer muchas cosas a las que yo nunca me animé, aunque ya sé que nunca es demasiado tarde para aflojar ciertas estructuras. Idolatría, no. Sí, admiración. Disculpas si sueno un tanto mística pero es que acabo de regresar de mi clase de yoga...
(Buen dato para agregar a la lista del comienzo: ¿se imaginan a Margarita en medio de un ejercicio de yoga? Ese debe ser el Nirvana).
Aparte del squash, ¿cuáles deportes ha practicado?
De chica he jugado al tenis, al hockey y al cestoball, pero siempre me sentí mas cómoda en los deportes individuales.
¿Cuáles deportes la apasionan?
Para disfrutarlo, el tenis es mi preferido. Los deportes de agua me atrapan pero solo como espectadora. De hecho, conduje durante dos años Insólito TV, por América TV, un show donde los deportes extremos, pruebas de riesgo, rescates, eran los protagonistas. Fue muy divertido.
¿Cuáles otros deportes le gustan?
Me encanta el voleibol. El básquet de la NBA me entusiasma cuando se juegan partidos decisivos. Me hacen recordar la adrenalina que yo sentía cuando competía en la cancha.
¿Le queda tiempo para disfrutar un partido de manera relajada?
A veces digo: "Bueno, hoy que no tengo noticiero no voy a ver televisión"... pero a la larga me engancho con algún partido junto a Mariano, con él intercambio comentarios. Por suerte, a él también le gusta el deporte, aunque hay días en los que me quiere matar de tanto fútbol... y, bueno, es mi trabajo.
(Mala noticia, muchachos: tiene novio).
¿Cómo combina su trabajo con sus amigos, su familia?
Hay momentos en que siento que este trabajo me absorbe, me fagocita, me atrapa... De todos modos siempre me hago tiempo para estar con quienes quiero, algunas amigas, mi familia y Mariano, que en la mayoría de los casos me comprende.
¿Le mete música a la vida?
Depende del momento. Desde cantantes brasileñas como Bebel Gilberto o Cassia Eller, hasta Madonna a full (sea cual fuere el CD, me fascina), pasando por el jazz, autores del estilo de Cibomatto, mezcla de ambient con melódico, los Rolling, U2.
(Rolling Stones? el súmmum de la perfección).
Y en los ratos libres, ¿qué?
Trato de desconectarme. Aunque me la paso navegando por internet. Trato de conectarme con lecturas que no estén vinculadas con lo deportivo. Acabo de terminar El perfume, de Suskin, me encanta el cine, en especial el europeo y el bizarro, y hacer ejercicio: correr, fortalecer músculos, tenis, yoga.
Si no fuera periodista, ¿en qué le hubiera gustado trabajar?
Como diseñadora gráfica siempre me sentí cerca de la estética y sus diferentes matices. Si tuviera que elegir otra carrera, atención: de pequeña decía que iba a ser abogada. La justicia... qué ilusa, ¿no?

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