Me acuerdo de mi primer día de Colegio en el Rochester jugando en una arenera.

Me acuerdo de dormir en una camita que mi mama ponía al lado de la de ella.

Me acuerdo de salir de paseo con mi familia a los campos del segundo puente (calle 134).

Me acuerdo cuando construían Unicentro en la 127. Me acuerdo de que allá monté por primera vez en escaleras eléctricas.

Me acuerdo de oír a mis hermanos oyendo a Los Beatles, Elvis y Serrat.

Me acuerdo de la televisión con dos canales. Me acuerdo de los domingos a las 7 de la noche viendo Yo y tú.

Me acuerdo de Kalimán en la radio después del mediodía y del programa de Héber Castro.

Me acuerdo de cuando la carrera 15 era de doble vía.

Me acuerdo del edificio Avianca en llamas. Lo veía desde el techo de mi casa a lo lejos.

Me acuerdo de ver en tele El Agente X 15, El club de la TV, Ultramán y Los Supersónicos, que presentaba la programadora CV-TV.

Me acuerdo de pedirle a Adriana que fuera mi novia cuando yo tenía 11 y ella 9.

Me acuerdo del dolor de mi mamá porque mi abuela murió en el 73, y un mes después el de papá, porque mi abuelo también se fue.

Me acuerdo de salir en el carro decorado con afiches de Álvaro Gomez, pitando por las calles. Era 1974.

Me acuerdo de mis amigos de la cuadra jugando Ladrones y Policías y construyendo ciudades con Estralandia.

Me acuerdo de comenzar a disfrutar de la música acompañando a mi amigo Francisco a las fiestas de su miniteca Concorde.

Me acuerdo de querer bailar como Travolta y de peinarme como él. De la pista de hielo frente a Unicentro, de los Bee Gees (los cantantes) y los Billis (los de Unicentro).

Me acuerdo cuando monté solo por primera vez en una buseta. Era la Z-7.

Me acuerdo de la primera Megafiesta con mi miniteca The Best en el coliseo del Anglo Colombiano. Me acuerdo de la fecha exacta: fue el 17 de octubre de 1987.

Me acuerdo de mi primer programa de radio y mi primera salida al aire como DJ.

Me acuerdo cuando anuncié a una banda nueva que se llamaba U2. Era a finales de los ochenta y trabajaba en 88.9.

Me acuerdo de tener el patrocinio de un nuevo cliente en la 100 con 15; se llamaba Charlie's Roast Beef. De presentar por primera vez Nada personal, de Soda Stereo, en la radio en Bogotá, y de estrenar El baile de los que sobran, de Los Prisioneros.

Me acuerdo cuando unos años más tarde presenté a ese mismo grupo chileno en el famoso Concierto de Conciertos en el estadio de fútbol de Bogotá. Y claro que recuerdo a Miguel Mateos en la madrugada del mismo concierto preguntando a gritos "¿Qué es lo que quieren, carajo? ¿Quieren rock? ¡Aquí lo tienen!".

Me acuerdo de la primera vez que fui a una discoteca. Se llamaba Disco, de Nano Pombo y Willy Vergara. Yo era menor de edad.

Me acuerdo de mi primer concierto en el salón Rojo del Hotel Tequendama. Era de Village People, y claro que me acuerdo de Armando Plata presentando el Midnight Special.

Me acuerdo de hablar como Fulgencio en El Zoológico de la mañana en 1989 y ser el alcalde rock and roll.

Me acuerdo del primer Betamax y la primera TV a color que tuvimos en mi casa. Me acuerdo de que alquilábamos películas en Bati Movie, Beta Rent y Video Library. Me acuerdo de alquilar allí Tres son compañía, el concierto de Unicef y películas grabadas de HBO en Miami.

Me acuerdo de haber contratado a una presentadora muy talentosa para La locomotora. Se llamaba Fanny Lu Martínez y fue en 1994, muchos años antes de que cantara.

Me acuerdo de estar en la calle frente a Caracol Radio en el año 94 hablando con Shakira, y ella pidiéndome que yo fuera su mánager. Jamás lo podré olvidar y jamás me podré perdonar haberle dicho: "No puedo, soy DJ".

Me acuerdo de que cuando tenía 12 años soñaba con trabajar en radio poniendo música.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.