Cuando concebí la idea de realizar un libro sobre trabajos raros, lo imaginé como algo que me permitiría conocer personas con formas de vida peculiares. Por supuesto, esperaba que la idea y las imágenes tuvieran resonancia en la vida de otras personas y resultaran tan estimulantes como lo había sido para mí. Hace diez años, cuando el primer volumen de Odd Jobs salió al mercado, realmente me sorprendió, pues no me imaginé que se convertiría en una especie de guía para jóvenes que están buscando qué hacer y que sería utilizado en aulas de clase para provocar discusiones sobre opciones de profesión. Entonces entendí por qué un librero de la biblioteca pública de Nueva York me dijo alguna vez que mi libro "inspira la creatividad".
He encontrado personas que se han inventado sus trabajos, ingeniándose la forma de llenar vacíos de productos y servicios que no se ofrecían antes. Otros han convertido su hobby en una carrera. Hay quienes son autodidactas o aprendices y más de uno estudió por años hasta desarrollar su habilidad. Muchos sabían lo que querían ser desde una edad muy temprana. Algunos siguieron sus instintos; otros, sus narices; otros, sus pasiones, y no falta el que aterrizó en su empleo por casualidad. Pero cualquiera que sea la razón por la que llegaron a donde están, estos seres maravillosos que realizan actividades extrañas se encuentran realmente bendecidos: aman su trabajo y qué mejor que ese.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.