Peta empezó en 1980 por medio de una investigación que estábamos haciendo mi esposo Alex Pacheco y yo acerca del trato cruel que recibían las aves de corral en algunos criaderos. A partir de ahí nos dimos cuenta de que nos iba a tocar trabajar muy duro para lograr llegarle a la gente en una época en que la ecología no era precisamente un tema de interés general. Sabíamos que la forma de llegarles era por medio de información veraz e impactante, como por ejemplo que el champú es comúnmente probado en los ojos de los conejos o con consejos como que es más saludable para nuestras arterias volverse vegetariano.

Pero nuestro primer gran impacto fue con el Silver Spring Monkeys Case, una investigación que dio como resultado la primera condena en contra de alguien que abusaba de los animales. Nosotros encontramos un laboratorio clandestino donde un psicólogo experimentaba con micos: les abría la espalda, les cortaba los nervios para que no pudieran mover uno de los brazos, los encerraba en un refrigerador oscuro, los electrocutaba y los obligaba a usar los brazos deteriorados para alimentarse o morirse de hambre. Sus jaulas eran del mismo tamaño de sus cuerpos y a muchos los encontramos con los dedos amputados. Lo denunciamos a la Policía, el laboratorio fue cerrado, los micos recuperados y la licencia del psicólogo fue retirada para que no volviera a cometer esa barbaridad. Nuestra primera protesta fue enfrente de un matadero de pollos que eran sacrificados con un corte en el pescuezo para que murieran lentamente al desangrarse por completo.

Esos dos hechos hicieron que conformáramos un equipo de cinco voluntarios e institucionalizáramos nuestro eslogan, que dice que "los animales no son nuestros como para comérnoslos, para usarlos como prendas de vestir, para experimentar o divertirnos con ellos o para explotarlos de cualquier forma". A partir de ahí hemos crecido mucho hasta el día de hoy, en que somos más de 200 miembros por todo el mundo que reciben un salario por su labor, y alrededor de dos millones de voluntarios y patrocinadores que nos ayudan con publicidad voz a voz, donaciones y educando a los demás. Nuestra oficina principal está ubicada en Estados Unidos, pero hemos logrado tener afiliados en la India, Gran Bretaña, Alemania, Francia y Holanda. Aún no tenemos oficinas en Latinoamérica, pero nuestro departamento internacional trabaja con personas en los cinco continentes. Si alguien en Colombia, por ejemplo, está interesada en organizar su propio grupo, siempre será bienvenido para que aprenda de nosotros y nuestra forma de trabajar por los animales del mundo.

A lo largo de todos estos años hemos tenido muchísimos triunfos y ningún fracaso, ya que cualquier protesta sirve para despertar conciencia. Hemos logrado que la Nasa deje de enviar micos al espacio, hemos persuadido a muchos diseñadores que no utilicen pieles en sus colecciones y que más de 600 empresas dejen de experimentar sus productos en animales. Son muchas las soluciones que tenemos a la mano para acabar con el maltrato animal y seguiremos promocionándolas mediante campañas provocativas y tácticas controversiales que pueden chequear en nuestra página de internet: www.peta.org.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

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