El mundo que nos tocó vivir nos obliga a ejercitar diariamente nuestra inteligencia. Desde los individuales de los restaurantes de comida rápida y los diez botones del Playstation, hasta los 137 canales de los servicios de cable y las partes traseras de las cajas de cereal, usted —aunque no lo sepa— está fortaleciendo su IQ.

Por triviales que parezcan, todas y cada una de estas actividades obligan al ciudadano actual a ejercitar sus neuronas en formas que antes, hace unas décadas, eran prácticamente impensables. El cambio es tal que, a la hora de enfrentarse al IQ Test (examen que mide el coeficiente intelectual), los puntajes de las nuevas generaciones dejan en ridículo los obtenidos por sus abuelos 50 años atrás.

Un estudio publicado recientemente por la revista Newsweek, titulado ‘¿Somos más inteligentes?’, ha abierto la discusión sobre el potencial que tiene el cerebro actualmente frente al de hace más de cinco décadas. Según el informe, desarrollado por William Dickens y James Flynn —del Brookings Institution— un niño de 1932 alcanzaba un IQ de 100, mientras que un niño de la misma edad hoy alcanzaría los 112. Sin embargo, pese a que los avances tecnológicos y la saturación de información nos han convertido en una especie de biblioteca con pies, no sólo por tener el mejor sistema de cable o el último Playstation significa que seamos más inteligentes. El hombre tiende a almacenar más información —y a procesarla—, pero en este proceso intervienen los genes: “Los que creen en el poder de l0s genes tienen tanta razón como los que creen en el poder del ambiente”, afirma Flynn.

Por eso, la próxima vez que una mujer le critique las horas que usted malgasta jugando FIFA, o haciendo zapping, o navegando en internet, o abandonándose a cualquier otro entretenimiento recuerde que en estos procesos su IQ se alimenta. Si aún no está convencido de todo esto, SoHo preparó un cuestionario para descubrir las repuestas que daría una persona de la década del 30 y una de hoy.,

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.