Siete jóvenes llegaban a Bogotá para estudiar en la universidad. Eran cinco hombres y dos mujeres, venían de la Costa Atlántica, el Valle del Cauca, Antioquia, Pasto; todos a vivir en el mismo apartamento. Se transmitió por televisión en 1994, se llamó O todos en la cama y fue un éxito durante años. Martha Restrepo y Andrea López eran las mujeres de la historia, la primera se llamaba Rebeca, la segunda, Inés Mercedes, pero todos la conocían como la 'Rana'. De haber sido SoHo contemporáneo a O todos en la cama, Martha y Andrea hubieran sido portada en ese entonces. Pero nunca es tarde y menos cuando hay un especial de televisión de por medio. Charla entre tres.

SoHo: ¿Cómo vieron a la otra después de tantos años de haber finalizado la serie?

Martha: Andrea está igual y diferente. Diferente porque está más mujer, se le nota en el cuerpo. La veo más tranquila, es encantadoramente misteriosa. Pero está igual de solitaria y hermosa; sus ojos verdes hablan más que sus palabras.

Andrea: Muy hermosa, como siempre fue. Es increíble, pero no le pasan los años. Se ve que el matrimonio la tiene feliz. Ella para mí siempre fue como la encontré ahora: sencilla y natural.

S.: ¿Cómo era grabar O todos en la cama?

A: La amistad que se veía al frente de las cámaras existía también detrás de ellas. Es de los elencos más unidos que he tenido.

M.: Era como irse de paseo, estar en recreo. Increíble.

S.: ¿Ya se habían visto antes en este plan de ropa interior?

A.: Claro. Primero, en escenas de vestido de baño, y luego en un programa que se llamaba Bellas y famosas, donde mostraban a las mujeres más bellas del país.

M.: Verse ligera de ropas entre actrices mientras nos cambiamos es lo más normal del mundo. Ya nos había pasado muchas veces y no teníamos problema con eso.

S.: Todo el mundo las veía, eran una especie de símbolos sexuales.

A.: Nunca me vi de esa forma en realidad. Solo ahora me doy cuenta de lo impactante que fue la comedia. Además en esa época, yo aún estaba en el colegio, tenía otras cosas en mente.

S.: ¿Qué tienen que decir de las fotos para esta edición?

M.: Nos consintieron como nunca. Almorzamos langostinos, a mí me llevaron whisky y chocolates, y a Andrea, fresas y champaña. Fueron en un castillo y yo me sentía como una princesa. Fue nuestro reencuentro, convertidas ya en mujeres. La idea era la de dos amigas que al final de la fiesta deciden seguirla solas por su cuenta.

A.: Me encantó el lugar, la cama, la decoración, la champaña, y obvio, mi compañera. Nunca había tenido una sesión de fotos con una vieja amiga, y poderlo hacer con Martha fue un regalo.

S.: ¿Ya habían hecho el plan de pijamada con sus amigas?

A.: Nunca lo había hecho. Soy una persona reservada, un tanto solitaria, y me parece que ese es más un plan de adolescentes que de mujeres maduras.

M.: Yo tampoco. De golpe un grupo de mujeres con un hombre la pasaría mejor.

S.: ¿Le habían tomado fotos a una amiga en ese plan?

A.: No, esta vez lo hice porque era parte de la historia y me metí en el papel.

M.: A mí me encanta ser observada, por eso casi siempre es Andrea la que sale tomando fotos y yo posando.

S.: ¿Cómo fue la foto de la champaña en la boca?

A.: Yo adoro la champaña, no fue difícil recibir el chorro directo en mi boca.

M.: Está cargada de sensualidad. No fue fácil tener puntería porque estábamos sobre un colchón, por eso se regó. Mientras la hacíamos, Diego Cadavid dijo que qué envidia de fiesta.

S.: ¿Y en la que sale bajándose los calzones?

M.: Yo sentía que me estaba viendo divina. Aunque parezco cómoda, estaba haciendo una fuerza terrible para sostenerme. Hubo otra donde salgo desnuda, de espaldas, le estaba dando el frente a la Autopista. No sé si alguien se dio cuenta, ojalá no haya habido ningún accidente.

S.: ¿Había hecho fotos eróticas en privado?

A.: Sí, para un novio que tuve, se las di de regalo. Yo diría que eran bastante atrevidas, pero ya no existen, al menos yo no las tengo. No sé qué habrá hecho él con ellas.

S.: ¿Con qué ropa duermen?

M.: Jamás uso medias y tengo pocas pijamas. Suelo usar camisetas normales. Si se trata de dormir con poca ropa, prefiero la ropa interior.

A.: Si estoy sola duermo en pantalón corto y un saco. Si estoy con alguien, no uso mayor cosa.

S.: Las tres cosas que más les gusta hacer en la cama.

A.: Dormir, comer y hacer el amor.

S.: ¿En ese orden?

A.: En ese orden.

M.: Soñar. Sueño mucho y muchas veces son premonitorios. He visto accidentes, embarazos antes de que ocurran. Estar con mi esposo en cualquier plan y ver películas. Aunque la verdad, casi nunca estoy en la cama. Odio comer encima de ella, por ejemplo.

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