-Oíste, Tola..., ¿qué es lo que quieren de nosotras esos degenerados de la tal revista SoHo?
-Pues que salgamos en la revista, querida.
-¡Cómo!...¡Jesús, María y José! ...¿Y que salgamos cómo?, ¿en la pura almendra, en pelota, como sacan esos muérganos a esas pobres muchachas? No tienen riesgos que yo les pose en cueros, y menos en Bogotá, con ese frío tan verriondo.
-No, Maruja, despensionate que no es para sacanos en fotos...
-¿No?... entonces, ¿qué quieren?, ¿otras dos viejas pa su colesión?
-Mirá, ole: lo que quieren es que les digamos izque qué odiamos nosotras.
-¿Odiamos? ¡Eh, que no frieguen!... qué vamos a odiar nosotras ya... yo todo el odio lo gasté en Pastrana...
-Mirá, querida, no hablemos de políticos que no nos alcanza el odio y nos toca pedile prestado a alguna ONG.
-Oíste... y a todas estas, esa revista fue que se embobó ¿o qué?, preguntando esas carajadas a estas alturas, un país que ya no aguanta más odios... en vez de fomentar la queridura... En fin, deciles que sin fotos no, que mi Dios les pague y les dé el cielo.
-¿Y a vos quién te entiende, Maruja bendita?... que qué pereza fotos, y ahora que sin fotos, nada.
-Es que no tienen que ser fotos en que salgamos del todo en bola... ¿vos no has ojiado esa revista alguna vez?
-Sí, una vez en un consultorio... pero la ojié con los ojos cerrados... ver esas mujeres tiene que ser pecado.
-¿Entonces no vites que salen unas mujeres enjabonándose en el baño? Nosotras podríamos salir, por ejemplo, desmanchando el baldosín... y bien recatadas..., por ejemplo, de camiseta mojada.
-Y yo tengo la camiseta: una que dice "Belisario presidente".
-¿Vos todavía tenés esa camiseta?
-Es que solamente me la pongo pa la gimnasia...cuando baño el perro me pongo la otra, la de López el pollo.
-Muy juiciosa vos... yo la última camiseta que tuve fue una de Samper... él mismo me la autografió puesta, a mis espaldas.
-Pues cuando nos llamaron de SoHo a mí no se me hizo raro porque yo fui modelo.
-¡Cómo!, ¿vos modelates? ¿Fajas? ¿Delantales?
-Enaguas... yo fui modelo de enaguas y tentaciones.
-No fregués... ¿o sea que antaño fuites pispa?... pa que vea, y uno mirándote no se alcanza a imaginar que alguna vez fuites bonita... ¿y tenías buen cuerpo?
-Cinturita de avispa, mi querida... es que yo era muy troza... a uno es que lo acaban los hijos...
-¡Los hijos! ... dejá la bulla, Tola, que los hijos es lo peor que le puede pasar a una...tan desagradecidos, tan atenidos, tan conchudos... ¡tan de todo!
-Me quitates la palabra de la boca, Maruja bendita, yo estaba por decirte lo mismo pero me daba pena... que pensaras que soy una madre desnaturalizada... me adivinaste el pensamiento... qué pereza los hijos.
-Te digo sinceramente que, sacando a Esneda la monja y a Carlos Emel el cura, los demás hijos míos no sirven ni pa taco de escopeta... y eso que no tengo problemas con la hermana Esneda porque es monja de clausura y nunca viene... Y el padre Carlos Emel, que tampoco lo veo porque lo trasladaron para Roma desde el problemita ese que se puso de periodista...
-¿De periodista?
-Sí, que le armaron ese chisme con un muchachito.
-¡Ah!... pederasta.
-Eso..., de resto, mija, no hay de qué hacer un caldo... vea, Francisco Luis, el que está en la guerrilla...
-¿Sigue en la guerrilla Colís?
-Ahí está...ya medio aburridongo. En estos días me escribió: que muy aburrido, que nada que se agudizan las contradiciones, que está esperando el acuerdo humanitario para canjiase por un taxi.
-¿Y qué hubo del otro hijo tuyo, el que está en los paras... cómo es que llama?
-Elmer, el comandante Elmer... mantiene mucha rabia con Colís porque cuando se juntan en la casa los días de la madre, Colís le dice izque Elmer Cenario... Ay, Tola, esos dos ¡me han hecho sufrir!... cuando Elmercito me ponía un girito por el Banco Agrario, el asqueroso de Colís asaltaba el banco.
-No fregués... qué espaldita la tuya.
-Que mi diosito me perdone pero si yo pudiera retroceder el tiempo no tendría tantos hijos... pero a nosotras como nos tocó esa época en que era pecado planificar.
-La misma cosa, bobita, yo planificaba y no me sirvió pa nada: vea, primero izque el método del ritmo...pero la embarramos porque escogimos el cha-cha-chá... entonces mi marido me amacizó y ¡pum!, tuvimos a Pachito Eché... después izque la T de cobre, tampoco valió y nació María T, y el último ensayo fue con pastillas... y tuvimos a Pepa.
-Y qué me decís, Maruja, como le deja a uno el cuerpo esa tenedera de buchones... pa que después ellos mismos se burlen de uno: ¡hum!, mi mamá tiene las marías tan caídas que si se pusiera silocona podía jugar 31 con ellas.
-Ayayayyy, Tola, no me mentés silicona que yo aborrezco esa cosa...
-No me digás, querida, que si a vos te regalaran una puesta de silicona no aprovecharías...
-¿Dónde?... talvez en el fundillo... pa poder ir al estadio sin tener que cargar cojín.
-Oíste, Maruja, ¿yo te conté lo que me contó la prima mía Otilia, la que trabaja de sirvienta en la casa de una familia que tienen un hijo de esos yupis?
-¿Los Yupis no eran un conjunto de música go-gó?
-Ahora le dicen yupis a esos muchachos que los papás les consiguen los mejores trabajos y que se suscriben a la revista SoHo y que les gustan las mujeres siliconudas.
-¿Y qué le pasó a ese tal yupi?
-Que desde que se consiguió esa novia con silicona ya no le gusta la leche si no es de bolsa.
-De todos modos, Tola, a nosotras ya no nos paga volvenos cuchibarbis... el tipo que nos voltee a ver quién sabe qué intenciones tenga.
-Pues yo todavía levanto piropos en la calle... ayer no más un muchacho lo más de bizcochito me dijo: si como camina cocina...
-¡Tola, por Dios!, entendites mal... seguramente te quería sacar platica y lo que te dijo fue: si como camina consigna... o a lo mejor estaban grabando ese programa También caerás...
-Hasta bueno, vos, uno conseguise un novio bien pipiolo... sería más fácil porque ya uno está acostumbrado a los desplantes de los hijos.
-¡Los hijos!... no me los mentés... izque la alegría del hogar... tal vez cuando se van...
-Y eso que tampoco: cuando izque se casan, uno cree descansar... ¡mentiras!... ahí es cuando más van a la casa de uno: a poner quejas de la pareja, a comer, a montar las patas en la mesita de la sala, a dormir guayabos, a que uno les enseñe a sacar los gases de los niños... a dejar los nietos.
-Y a acabar con lo único que nos queda a las mamás: las creencias... y entonces dicen que Dios no existe, que godos y liberales son la misma plasta, que antes de casarse hay que probar el fiambre...que los curas son unos degenerados...
-¡Y téngase fino cuando ya uno esté bien chuchumeco!... empiezan las indirectas: que mirá, cucha, este catálogo de asilos tan bonito... que vení yo te leo este artículo sobre la cremación.
-Enteramente, Tola, uno a los hijos termina odiándolos... claro que con un odio maternal.
-Tenés razón, Maruja: puro odio de madre.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.