El amor en tiempos de guerra también es posible: Jackeline González, de 26 años, abraza a su pareja, Robinson, de 22 —ambos guerrilleros—, durante un receso de trabajo en un campamento de las Farc en los Llanos del Yarí, en el Meta. Foto: Eliana Aponte / El Tiempo

El amor en tiempos de guerra también es posible: Jackeline González, de 26 años, abraza a su pareja, Robinson, de 22 —ambos guerrilleros—, durante un receso de trabajo en un campamento de las Farc en los Llanos del Yarí, en el Meta. Foto: Eliana Aponte / El Tiempo

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Una guerrillera de las Farc sirve el almuerzo para cerca de 150 combatientes —entre hombres y mujeres— del bloque Jorge Briceño, el más importante de esta guerrilla, en la selva de los Llanos del Yarí, en el departamento del Meta. Foto: León Darío Peláez

Una guerrillera de las Farc sirve el almuerzo para cerca de 150 combatientes —entre hombres y mujeres— del bloque Jorge Briceño, el más importante de esta guerrilla, en la selva de los Llanos del Yarí, en el departamento del Meta. Foto: León Darío Peláez

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Una guerrillera apodada “la Pola” hace su ronda en medio del territorio controlado por las Farc en el Putumayo. Foto: Gerald Bermúdez

Una guerrillera apodada “la Pola” hace su ronda en medio del territorio controlado por las Farc en el Putumayo. Foto: Gerald Bermúdez

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En 1984, Teresa Colón perdió la pierna derecha al pisar un artefacto explosivo cerca a Corozal, Sucre. Superando la pobreza extrema, la discriminación por su discapacidad y su condición de madre soltera, se abrió paso como empleada doméstica. Posa con su hija Geraldine, de 18 años. Foto: Juan Carlos Sierra

En 1984, Teresa Colón perdió la pierna derecha al pisar un artefacto explosivo cerca a Corozal, Sucre. Superando la pobreza extrema, la discriminación por su discapacidad y su condición de madre soltera, se abrió paso como empleada doméstica. Posa con su hija Geraldine, de 18 años. Foto: Juan Carlos Sierra

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Fabiola Lalinde da gracias a Dios de que por lo menos pudo rescatar y darle sepultura cristiana a parte de los restos de su hijo, Luis Fernando Lalinde, desaparecido en 1984 y considerado una de las primeras víctimas de desaparición forzada reconocidas en Colombia. Foto: Carolina Meneses

Fabiola Lalinde da gracias a Dios de que por lo menos pudo rescatar y darle sepultura cristiana a parte de los restos de su hijo, Luis Fernando Lalinde, desaparecido en 1984 y considerado una de las primeras víctimas de desaparición forzada reconocidas en Colombia. Foto: Carolina Meneses

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Una guerrillera de la unidad sur de las Farc prepara un informe en las selvas del Putumayo. Unas semanas atrás, Tanja Nijmeijer, la guerrillera holandesa, había estado de visita enseñándole temas de video y fotografía a un grupo de guerrilleras que harán parte del equipo de registro del posconflicto. Foto: Camilo Rozo

Una guerrillera de la unidad sur de las Farc prepara un informe en las selvas del Putumayo. Unas semanas atrás, Tanja Nijmeijer, la guerrillera holandesa, había estado de visita enseñándole temas de video y fotografía a un grupo de guerrilleras que harán parte del equipo de registro del posconflicto. Foto: Camilo Rozo

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Flor Hilda Hernández, madre de uno de los jóvenes que fueron víctimas del escándalo de los falsos positivos de Soacha, al momento de encontrar los restos de su hijo en Ocaña, Norte de Santander, en 2008. Foto: Édgar Cusguen

Flor Hilda Hernández, madre de uno de los jóvenes que fueron víctimas del escándalo de los falsos positivos de Soacha, al momento de encontrar los restos de su hijo en Ocaña, Norte de Santander, en 2008. Foto: Édgar Cusguen

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Las mujeres que hacen parte de las Farc aprenden todo lo relacionado con el manejo de las armas. Acá, una de ellas posa para la cámara en un campamento de ubicación en una locación secreta. 26 de julio de 2015. Foto: Carlos Villalón

Las mujeres que hacen parte de las Farc aprenden todo lo relacionado con el manejo de las armas. Acá, una de ellas posa para la cámara en un campamento de ubicación en una locación secreta. 26 de julio de 2015. Foto: Carlos Villalón

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En la misma tierra donde pueden estar enterrados sus familiares, las Madres de la Candelaria almuerzan el primer día de las excavaciones en la escombrera de la Comuna 13 de Medellín. Foto: Juan David Duque.

En la misma tierra donde pueden estar enterrados sus familiares, las Madres de la Candelaria almuerzan el primer día de las excavaciones en la escombrera de la Comuna 13 de Medellín. Foto: Juan David Duque.

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Beatriz García y Óscar Giraldo decidieron casarse el 9 de diciembre de 2000, en medio de la destrucción del pueblo de Granada, en Antioquia, tras un ataque de las Farc. Foto: Jesús Abad Colorado.

Beatriz García y Óscar Giraldo decidieron casarse el 9 de diciembre de 2000, en medio de la destrucción del pueblo de Granada, en Antioquia, tras un ataque de las Farc. Foto: Jesús Abad Colorado.

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Un equipo de médicas del Cacom 5 de la Fuerza Aérea Colombiana, durante un operativo de evacuación de una campesina y su hijo nacido prematuro. Los pacientes debían ser evacuados de emergencia desde Santa Rita de Ituango para ser llevados a Medellín, a un lugar donde pudieran atender al recién nacido. Foto: Federico Ríos

Un equipo de médicas del Cacom 5 de la Fuerza Aérea Colombiana, durante un operativo de evacuación de una campesina y su hijo nacido prematuro. Los pacientes debían ser evacuados de emergencia desde Santa Rita de Ituango para ser llevados a Medellín, a un lugar donde pudieran atender al recién nacido. Foto: Federico Ríos

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Mónica Paola Ojeda es una de las tantas víctimas de las minas antipersona. En febrero de 2003, cuando apenas tenía 7 años, tras una explosión, quedó ciega, sin un brazo y con solo tres dedos en la mano que le quedó. Mónica sueña con salir de su natal Bucaramanga, estudiar Informática y enseñar. Foto: León Darío Peláez

Mónica Paola Ojeda es una de las tantas víctimas de las minas antipersona. En febrero de 2003, cuando apenas tenía 7 años, tras una explosión, quedó ciega, sin un brazo y con solo tres dedos en la mano que le quedó. Mónica sueña con salir de su natal Bucaramanga, estudiar Informática y enseñar. Foto: León Darío Peláez

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