Bloomberg's Day Before

El día antes de unas elecciones es parecido al día antes de un examen: ya no hay nada que hacer para cambiar significativamente los resultados: lo que está está y solo algo extraordinario cambiará lo que se viene. Ya trabajamos mucho. Suficiente. Ahora, ya después de todo esto, hay que hacer el último esfuerzo, el crucial, y ya salimos de esto.

Hoy, martes 3 de noviembre, son las elecciones de regionales en Estados Unidos. Es decir, hoy se elige al alcalde que dirigirá la capital del mundo durante 4 años. ¿Quién va a ganar? No hay duda: Michael Bloomberg. ¿Y qué hizo ayer?

Se levantó a las 6 y 30 en la Gracie Mansion del Upper East Side, la casa más grande en Manhattan que da al río y al parque Carl Schurz. A las 7 y 30, Bloomberg ya iba montado en un ferry camino a Staten Island, donde iba a saludar a los votantes del barrio administrado por Jim Molinaro, uno de sus grandes aliados. A pesar de que la población Hispana, una de las astillas de Bloomberg, no sea tanfuerte en este sector, saludar a sus seguidores afroamericanos eraclave. Allí, en una panadería, dijo que “nadie recuerda por cuánto ganóuno sino cómo le fue a su administración. Por eso no me importa porcuánto gane, sino ganar”. Se tomó un café con dos azúcares y se comióun muffin decorado de los Yankees. Molinaro pagó. Después fue respetuosamente atacado por un local que se quejó porque el Alcalde noha respondido a las peticiones que el señor y su edificio en Brooklyn le han hecho. “¡Dictador!”, le gritó. (Recordemos, Bloomberg va para sut ercer período). El alcalde volvió a su mansión a almorzar, y por latarde se dirigió a Fort Green, uno de los sectores más tradicionales de Brooklyn, donde visitó  una pequeña boutique de un judío que le regalóun sombrero Fedora firmado. Por último, Bloomberg se tomó otro café y se comió otro muffin con el judío. Tarde en la noche, sin haber comido, fue a una recepción que le tenían organizada sus amigos más cercanos, en el Hotel Waldorf Astoria.

Con su victoria de hoy, Michael Bloomberg, que se gastó 80 millones de dólares más que su oponente, el demócrata Bill Thompson, actual Contralor de la ciudad, quien por su parte se gastó 6 millones, va a acumular mucho más poder del que ya tiene. Como dijo The Observer, Bloomberg no solo va a ejercer un tercer periodo en la alcaldía; también es la persona más rica de la ciudad y la dieciseisava más rica del mundo. Ciertamente, tomar café y comer muffins demuestra que, ayer, el candidato-alcalde estaba bastante confiado frente a las elecciones de hoy.

Ojala pase algo extraordinario.

Actualización.

¿Qué ha pasado hasta ahora, 2 y 32 de la tarde? Nada. O esto, al menos:

Bloomberg and Thompson

Y en efecto, el multimillonario republicano, Michael Bloomberg, ganó por tercera vez la Alcaldia de Nueva York. Y como él mismo dijo, en seis mese nadie se va acordar que fue por una pequeña diferencia. Es más, ni de Bill Thompson, su digno contricante, se van acordar. La tercera reelección, entonces, no es un lujo del tercer mundo. 

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