Definir Nueva York es como definir Dios. O amor. Cosas que uno no quiere ni empezar a debatir porque sabe que va a terminar en el mismo punto en que empezó, que va a sentirse inútil, impráctico y solo. En el proceso uno lee a Kant, Nietzsche y Habermas, después dura 10 años pensándolo bien, y concluye que sigue quieto. Lo primero que Nueva York le entrega a uno es una bofetada, después lo acoge con simpatía, le muestra sus grandes maravillas, y por último lo introduce en una rutina de alta velocidad, bajos índices de sueño y altos de inconciencia. Uno acá no se da cuenta a qué horas pasan las horas, y sin embargo, se siente que las horas fueron tontamente improductivas.

Lo que digo es roña subjetiva. Pero es, desafortunadamente, la única forma de describir la ciudad. No obstante, existe gente que lo hace bien. Como Woody Allen en la legendaria introducción de Manhattan, su película del 79, en la que precisamente demuestra que ésta ciudad solo da para interpretaciones personales.

Después está el retrato que hizo el maestro Gay Talese en el 60 titulado “Nueva York es La Ciudad de la Cosas Inadvertidas”, cuyas letras en español no se encuentran en Internet y yo no me atrevo a traducir. Así que nos tenemos que dar el lujo de leerlas en inglés:

New York is a city of things unnoticed. It is a city with cats sleeping under parked cars, two stone armadillos crawling up St. Patrick's Cathedral, and thousands of ants creeping on top of the Empire State Building. The ants probably were carried up there by wind or birds, but nobody is sure; nobody in New York knows any more about the ants than they do about the panhandler who takes taxis to the Bowery; or the dapper man who picks trash out of Sixth Avenue trash cans; or the medium in the West Seventies who claims, "I am clairvoyant, clairaudient, and clairsensuous."

Las anteriores son las dos descripciones más acertadas para el público general. Pero también están The Bonfire of The Vanities, de Tom Wolfe, Wall Street, de Oliver Stone, City of Glass , de Paul Auster, o New York, I Love You, la cinta que se estrena el próximo 16 de octubre dirigida por diferentes directores, tal cual hicieron los mismos productores con Paris, Je t’aime. Y hay miles interpretaciones más que ya no voy a mencionar.

Ya vamos al punto. Esta semana el Centro de Imagen EFTI de Madrid abrió una exposición del fotógrafo bilbaíno Alfonso Zubiaga que exhibe 24 de sus interpretaciones de Nueva York. Son fotografías manipuladas digitalmente a partir de una imagen real. Nueva York es una ciudad cuadriculada en sus calles y concepto original, venido del New Deal de los 30. Pero también es una ciudad confusa y estresante, donde es difícil encontrar un lugar de serenidad. Yo, por ejemplo, llevo 5 meses con un espasmo en la espalda y no he encontrado forma de quitármelo. Pero lo importante es tener en cuenta la subjetividad cuadriculada de Zubiaga. Acá está:

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.